Un experimento con células de astronautas de Artemis 2 podría cambiar la medicina

Los cuatro astronautas de la misión Artemis 2 llevaron consigo unos chips transparentes durante su vuelo a la Luna. Estos dispositivos, del tamaño de una memoria USB, están cultivados con células de su médula ósea. Este experimento, realizado con la colaboración de la NASA, busca responder a preguntas sobre cómo el espacio afecta la salud humana, y tiene el potencial de revolucionar la medicina.

Cada chip actúa como un “avatar”, intentando imitar aspectos importantes de la biología de los astronautas: Christina Koch, Victor Glover, Jeremy Hansen y Reid Wiseman. El objetivo de este experimento es comprender los efectos de los vuelos espaciales profundos en la biología humana, especialmente los riesgos asociados con la exposición a la radiación.

Un experimento que puede cambiar la medicina

Por ahora, este experimento a bordo de la nave Orión es solo un primer paso. Hay muchas interrogantes, como si los chips resistieron el viaje y hasta qué punto las alteraciones que experimenten las células reflejarán lo que suceda en el cuerpo de los astronautas.

Donald Ingber, director fundador del Instituto Wyss de Ingeniería Bioinspirada en Harvard, comentó que este es realmente un “test de concepto” por la valiosa oportunidad de participar en una misión de este tipo.

La idea a largo plazo es que estos chips, que pueden simular diferentes órganos como pulmones y corazones, sean enviados al espacio antes de que llegue una tripulación humana real. Si logran replicar lo que pasa en el cuerpo, la NASA podría utilizarlos para predecir efectos en la salud y desarrollar tratamientos médicos personalizados para proteger y tratar a los astronautas según su biología.

Artemis 2: un regreso triunfal

La misión Artemis II culminó con éxito su regreso a la Tierra este viernes, después de diez días de viaje y más de un millón de kilómetros recorridos, que incluyeron un **sobrevuelo alrededor de la Luna**. Al poco tiempo de aterrizar en el océano Pacífico, los astronautas fueron extraídos de la cápsula Orión para realizar los primeros chequeos médicos, y se espera que en breve den una conferencia de prensa.

El reingreso a la atmósfera terrestre puso a prueba sistemas que nunca se habían utilizado en una misión tripulada de este tipo. Orión soportó temperaturas de casi 2.700 °C y velocidades superiores a los 40.000 km/h, donde los márgenes de error eran mínimos.

El amerizaje se llevó a cabo frente a la costa de San Diego, donde los equipos de rescate estaban listos para recuperar a los astronautas. Se anticipa que en dos horas la cápsula y la tripulación estén a bordo del buque de recuperación.

Jared Isaacman, administrador de la NASA, expresó su satisfacción: “Estoy muy contento con la misión Artemis II. Aprendimos mucho para la próxima misión Artemis III el año que viene. Hay mucho para celebrar y también mucho trabajo antes del próximo lanzamiento. No es un evento aislado; será cada vez más frecuente”, comentó.

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