Trump detiene proyecto en Ormuz para negociar con Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el martes la suspensión temporal del llamado “Proyecto Libertad”. Este proyecto tenía como objetivo garantizar la seguridad en el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, una decisión que llega en un momento crucial de las negociaciones con Irán.
Trump comentó que se llegó a un acuerdo temporal: “Hemos acordado mutuamente que, mientras el bloqueo siga en vigor, el Proyecto Libertad será pausado por un corto período de tiempo”. Es un cambio importante que frena momentáneamente el esquema de escolta y guiado de embarcaciones en esa ruta marítima clave. Esta medida responde a solicitudes de otros países y al estado actual de las conversaciones diplomáticas, según el presidente.
Además, añadió que la decisión se basa en la solicitud de Pakistán y otras naciones, así como en el progreso logrado hacia un acuerdo final con representantes de Irán. Trump también resaltó el “tremendo éxito militar” de Estados Unidos en la región, lo que está ayudando a crear un ambiente más favorable para la negociación.
El Proyecto Libertad se había presentado como una manera de facilitar el flujo de crudo, gas y otros suministros a través del estrecho, que ha estado cerrado desde el inicio de las tensiones armadas. Sin embargo, la iniciativa no logró disipar las preocupaciones sobre la seguridad de las empresas que operan en esa zona en particular.
Marco Rubio confirmó el fin de la ofensiva militar de EEUU contra Irán
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó que la fase militar de las operaciones de su país contra Irán ha concluido. Rubio indicó que la estrategia ahora se enfoca en la defensa del tránsito marítimo y en ejercer presión diplomática sobre Teherán.
“La operación Furia Épica ya terminó… hemos cerrado esa etapa”, aseguró Rubio. También afirmó que se lograron los objetivos planteados inicialmente y que prefieren seguir “el camino de la paz”.
En su declaración, Rubio subrayó que el nuevo enfoque prioriza la seguridad de las embarcaciones civiles en el estrecho de Ormuz y busca aumentar los contactos diplomáticos. “Si no nos atacan, no disparamos. Pero si somos atacados, responderemos con eficacia letal”, enfatizó, marcando el tono de la nueva estrategia.
Es un momento de cambios en la dinámica de la región, con un enfoque más diplomático que militar, intentando equilibrar la seguridad marítima con la necesidad de negociación.