Tres claves para desconectar en vacaciones y descansar mejor

Para muchos, las vacaciones son el momento más esperado del año. Sin embargo, despedirse del trabajo no siempre significa que nuestra mente también lo haga. Un estudio reciente llamado Vacaciones 3.0, elaborado por Bumeran, revela que casi la mitad de los argentinos enfrenta dificultades para desconectarse del ámbito laboral.

Estar físicamente alejado del trabajo no garantiza un descanso total. De hecho, un 45% de los trabajadores admitió que no logra separarse de sus responsabilidades durante su tiempo libre. Esto se agrava con la tecnología, ya que cerca del 49% de los encuestados continúa revisando correos o mensajes relacionados con el trabajo, incluso cuando debería estar descansando.

Las tres claves para la desconexión real

La presión para estar siempre disponible es palpable. Según los datos, 27% de los trabajadores argentinos siente la necesidad de mantenerse conectado debido a mensajes urgentes de jefes o compañeros en días libres. Esto evidencia que la cultura de la inmediatez afecta nuestra salud mental.

Entender el descanso no como un lujo, sino como una necesidad biológica y psicológica, es fundamental. María Inés Solé, coach certificada de ICF Argentina, comparte tres claves que pueden ayudarte a gestionarlo mejor y realmente disfrutar de tus vacaciones.

  1. Sincronizar el despertar natural: Despertar sin alarma es el mejor indicador de que tu cuerpo recuperó su equilibrio. Escuchar lo que tu organismo necesita es una forma efectiva de saldar la “deuda de sueño”.

  2. Desactivar el “modo alerta”: Cambiar de rutina implica más que un simple cambio de paisaje. Innovar en el desayuno, salir a la naturaleza o charlar con personas fuera de tu círculo habitual puede ayudar a reiniciar tu mente.

  3. Gestión estratégica del entorno digital: Reducir el uso del celular es clave para combatir la ansiedad digital. No basta con tener la intención; crear barreras físicas resulta fundamental. Apagar las notificaciones laborales, desactivar temporalmente aplicaciones que consumen tiempo y evitar pantallas antes de dormir son hábitos imprescindibles para un descanso reparador.

Estos enfoques ayudan a gestionar mejor la ansiedad y eliminar la culpa asociada al descanso. Así, las vacaciones se convierten en el verdadero motor de recuperación que todos necesitamos. Priorizar la salud mental debe ser una norma, y los líderes en el trabajo deben fomentar un entorno donde desconectar sea una prioridad y el “derecho al silencio” se respete.

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