Palermo y Nordelta: Casa de Fuegos redefine la carne argentina
La propuesta de Hierro se basa en una idea sencilla pero contundente: reinterpretar la tradición parrillera argentina con un enfoque moderno. Con el concepto de “Casa de Fuegos”, este restaurante integra hierro, carne y fuego como pilares fundamentales de su identidad. Utilizan cortes seleccionados y productos orgánicos de temporada, todo esto con una técnica cuidada y una estética contemporánea que atraviesa cada rincón, desde la cocina hasta el salón.
Desde su apertura en 2019, la marca ha crecido de manera constante y estratégica, expandiéndose hacia Palermo y Nordelta. Los nombres detrás de este proyecto son Francisco Giambirtone, Diego y Gustavo Batica, junto a Santiago Lambardi, un referente en el mundo de la coctelería. Cada local tiene una atención especial al detalle, destacándose por el uso de hierro en su mobiliario, barras impresionantes, y espacios diseñados tanto para reuniones sociales como eventos corporativos.
Menú Hierro
El corazón de Hierro está en su menú. Aquí, las carnes argentinas de novillo Angus Black, maduradas al vacío por 30 días, son un pilar fundamental. Este proceso no solo realza la ternura de cada corte, sino que también profundiza su sabor. Una vez en la parrilla, cocinadas con carbón y quebracho colorado, logran ese equilibrio perfecto entre técnica y tradición que los define.
La experiencia comienza con entradas que reinventan clásicos locales. Las empanadas fritas de masa casera —puedes elegir entre carne, cordero o una opción veggie—, la provoleta con ananá grillada y miel, o las mollejas acompañadas de cremoso de batata y toques cítricos, son solo algunas delicias que anticipan una cocina rica en contrastes y capas de sabor. También destacan la morcilla vasca con frutos secos y otras combinaciones donde lo dulce, lo ácido y lo ahumado dialogan a la perfección.
En los platos principales, la parrilla se convierte en la estrella con una variedad impresionante de cortes tradicionales: el bife de chorizo, vacío, ojo de bife de 350 gramos, y entraña de 400 gramos. También podrás encontrar el asado banderita en versiones de 400 y hasta 800 gramos. Para los que buscan algo especial, hay cortes como el T-Bone y el ojo de bife con hueso boutique, ambos de 750 gramos, ideales para compartir en buena compañía.
Las guarniciones juegan un papel importante, realzando la identidad de los vegetales de estación. Platos como el milhojas de papa con provola, el brócoli asado con salsas de impronta oriental, o las zanahorias y remolachas con frutos secos son ejemplos de que la parrilla puede ser mucho más que solo carne.
El cierre dulce mantiene la coherencia de la propuesta, con postres que reinventan clásicos y suman un toque de creatividad. Desde versiones de flan y tiramisú hasta propuestas más elaboradas como el volcán de dulce de leche o las texturas de chocolate, cada opción busca prolongar la experiencia culinaria.
La coctelería, dirigida por Lambardi, aporta una dimensión adicional. Con cócteles tradicionales y de autor que fusionan frutas de estación, almíbares artesanales y destilados cuidadosamente seleccionados, la barra le otorga carácter a la experiencia. Además, cuentan con una cuidada selección de vinos argentinos y opciones de cerveza artesanal, estableciendo a Hierro como un referente en la cocina de fuegos con un sello bien local.