El Gobierno argentino protesta por incursión del HMS Medway
El Gobierno argentino presentó una protesta diplomática al Reino Unido por el ingreso del patrullero oceánico HMS Medway en aguas argentinas, sin previo aviso. Este episodio ha reavivado las tensiones en la relación militar entre ambos países, que han estado marcadas por un delicado equilibrio desde 1990.
La noticia se hizo pública justo después de que la selección argentina de fútbol eliminara a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026. Fue el canciller Pablo Quirno quien compartió un mensaje en redes sociales, combinando fútbol y diplomacia: “En la diplomacia, el trabajo no se grita como en los goles, pero nos mueve la misma convicción: el orgullo de ser argentinos y la defensa permanente de nuestros intereses”.
Aunque el reclamo llegó un poco tarde, refleja un endurecimiento en la postura del Gobierno frente a un tema sensible: la soberanía sobre las Islas Malvinas. Este incidente pone en evidencia cómo se han deteriorado los mecanismos de confianza que se habían establecido entre Buenos Aires y Londres en las últimas décadas.
La nota formal fue enviada a la Embajada británica el 13 de julio, después de que la Cancillería se enterara del paso del HMS Medway por aguas argentinas, específicamente cerca de Santa Cruz y Tierra del Fuego, sin comunicación oficial de los británicos. Los funcionarios de Relaciones Exteriores se tomaron su tiempo para analizar datos clasificados sobre la ubicación del buque, que habían llegado del comandante del Comando Conjunto Marítimo, el contralmirante Santiago Villemur.
La protesta argentina
En el documento enviado a Londres, el Gobierno argentino enfatizó que “rechaza con firmeza esta incursión militar británica en espacios bajo jurisdicción argentina”. Se destacó que este acto es parte de una política unilatera que va en contra de las resoluciones de las Naciones Unidas, donde ambos países deberían abstenerse de alterar la situación mientras la disputa sobre la soberanía persista.
El comunicado también resaltó que “tales movimientos ilegales contravienen los compromisos bilaterales que buscan fomentar la confianza militar entre las dos naciones”.
Una primicia que abrió el caso
El 7 de julio, se reveló que el HMS Medway había cruzado por aguas argentinas sin previo aviso al Gobierno. Esa misma jornada, el teniente coronel (RE) Daniel Martella recibió un mensaje de WhatsApp de la capitán de la Real Fuerza Aérea Británica, Sally Cawdery, avisando sobre el tránsito del barco. Sin embargo, esta comunicación llegó casi un día después del cruce, lo que impidió coordinar acciones según los acuerdos existentes.
El incumplimiento del Acuerdo Madrid II
Este episodio ha puesto de nuevo bajo el microscopio el Acuerdo Madrid II, firmado en 1990 con el objetivo de evitar incidentes militares. Este acuerdo establece un sistema de comunicación permanente entre las autoridades militares del Reino Unido y Argentina, con la intención de disminuir riesgos y aumentar el entendimiento sobre las actividades militares en el Atlántico Sur.
Dentro de lo estipulado en este acuerdo, se establece la obligación de notificar con al menos 48 horas de antelación sobre la presencia de buques o aeronaves en cercanías de las costas. Aunque en este caso se trató de un solo patrullero, la Cancillería considera que el HMS Medway no respetó las obligaciones acordadas.
Cómo fue detectado el patrullero británico
La ubicación del HMS Medway fue confirmada durante un vuelo de vigilancia del Beechcraft B-200 “Cormorán” de la Aviación Naval. Este avión utiliza un sistema de sensor de última tecnología que permite rastrear objetivos con gran precisión. Gracias a esto, se pudo determinar el trayecto del patrullero y el momento exacto en que ingresó a las aguas argentinas.
Además, se observó que el patrullero británico mantuvo desactivado su AIS (Sistema de Identificación Automática) por parte del recorrido, un sistema que permite a los barcos transmitir su posición. La interrupción en la emisión de datos se incluyó en el informe del comando marítimo para respaldar la protesta presentada a Londres.