el factor que determina el valor de reventa de los autos chinos
La expansión de las terminales asiáticas ha cambiado las reglas del juego en el negocio automotriz a nivel mundial. En Argentina, este fenómeno se ha hecho sentir con fuerza en los últimos meses, especialmente gracias a la flexibilización en el ingreso de autos importados y los beneficios impositivos para fomentar la movilidad sustentable. Pero con tantas novedades surgiendo, los compradores argentinos tienen una pregunta clave en mente: ¿cuál será el verdadero valor de reventa de estos vehículos una vez que entren en el mercado de segunda mano? Este es un aspecto decisivo para quienes están pensando en adquirir un 0km.
Lo curioso es que muchas de estas marcas nuevas traen consigo tecnologías de punta. Mientras los fabricantes tradicionales han tomado su tiempo para adaptarse, las marcas asiáticas, junto a Tesla, se han posicionado como líderes en electrificación. Los motores híbridos y las baterías eléctricas han pasado a ser su gran estandarte. Este cambio no es menor, ya que estudios internacionales confirman que el tipo de propulsión puede afectar significativamente la rapidez con la cual un auto pierde su valor en el mercado.
La paradoja de la tecnología: los híbridos resisten mejor que los eléctricos puros
Según un análisis de iSeeCars —que evaluó casi un millón de transacciones de autos usados de cinco años en Estados Unidos— los vehículos 100% eléctricos sufren una devaluación promedio del 57,2% después de cinco años de uso. En contraste, los modelos híbridos muestran una solidez destacable, con una pérdida de solo 35,4% de su precio original. Esto es un desempeño muy superior al promedio del mercado, que se sitúa en un 41,8%.
La evolución del consumidor ha transformado el negocio de los híbridos de manera notable. En 2019, estos autos tenían una depreciación del 56,7% a cinco años; sin embargo, hoy ese número se ha reducido al 35,4%. Los compradores de autos de segunda mano han abrazado esta tecnología con naturalidad, atraídos por el ahorro de combustible y la eficiencia diaria, sin depender de la todavía limitada red de cargadores públicos.
Por el contrario, los eléctricos puros continúan desvalorizándose más rápidamente que el promedio. Esto se debe al acelerado ritmo de innovaciones en software, la constante llegada de baterías con mayor autonomía y la caída de precios de los modelos nuevos, que terminan por afectar a los usados.
Este fenómeno también se ha documentado en Europa. En España, la consultora Ganvam-DAT constató que los autos de origen chino logran retener el 60,7% de su valor original a los tres años, cercanos al 65,5% de marcas tradicionales. Los expertos sostienen que esta paridad se debe, en gran parte, a la alta incorporación de tecnologías híbridas en estos vehículos.
El escenario local y el gran examen de la posventa
En Argentina, esta situación toma una relevancia particular, sobre todo por el veloz proceso de renovación del parque automotor. Según las estadísticas más recientes de ACARA, la adopción local está alcanzando cifras históricas: entre enero y mayo de 2026, se registraron 31.592 patentamientos de vehículos híbridos, lo que representa un increíble aumento del 314,2% en comparación al año anterior. Las ventas de vehículos eléctricos puros también crecieron, alcanzando 3.011 unidades con un impresionante 760,3% de incremento.
Este volumen de ventas creará, por primera vez en el país, un mercado de usados ecológicos con una masa crítica significativa. Marcas como BYD, Haval, Chery y BAIC, entre otras, han construido su posicionamiento en torno a estas nuevas energías. Sin embargo, será un desafío identificar si la pérdida de valor de un modelo se debe más a la reputación de la marca o a la obsolescencia de su tecnología.
El gran examen para el mercado argentino estará en el acceso a repuestos. A diferencia de Europa o Norteamérica, muchas de estas automotrices aún necesitan establecer una reputación sólida a largo plazo en el país. Factores como la disponibilidad de talleres oficiales, el stock de componentes críticos y el respaldo de las garantías serán esenciales para definir el precio de reventa de un auto en el futuro argentino.