El BCRA frena su racha compradora en 20 años sin intervención
La racha que culminó este martes se posiciona como una de las más prolongadas en la historia reciente. Según un informe de IERAL, esta secuencia alcanza su tercer lugar en duración, solo detrás del periodo de febrero a noviembre de 2004, con 184 ruedas, y del intervalo de septiembre de 2006 a mayo de 2007, que tuvo 161 ruedas.
Aunque esta racha terminó antes que las mencionadas, lo que consiguió el BCRA en términos de compra es significativo. En lo que va del año, ya ha adquirido más de u$s13.000 millones, una cifra que supera los u$s5.295 millones registrados en 2004, aunque sigue por debajo de los u$s11.099 millones de 2006-2007. Si tomamos en cuenta la inflación, esos datos equivaldrían a aproximadamente u$s9.000 millones y u$s18.000 millones en valores actuales.
Durante la jornada, fuentes oficiales indicaron que la falta de compras del Central coincidió con un fuerte aumento en la demanda del sector energético. A pesar de esto, el promedio diario de adquisiciones en julio se mantiene en u$s116 millones, superando los u$s97 millones diarios acumulados hasta ahora.
El cierre de esta racha se produjo justo cuando Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, visitaba Argentina. Ella expresó su apoyo al programa económico del país y destacó la acumulación de reservas del BCRA, mencionando que Argentina muestra una posición más sólida y que deben seguir con esa estrategia. Su mensaje de “Sigan comprando” resonó en un día en que el Central no intervino por primera vez desde enero.
A pesar de estas dinámicas, las reservas internacionales brutas cayeron u$s234 millones, quedando en u$s48.931 millones. Esto marca un descenso después de haber mantenido un nivel superior a los u$s49.000 millones en las ruedas anteriores. La caída se explica, en parte, por la baja en el valor del oro, que retrocedió un 1,30%, afectando el valor contable del Central, pero las monedas de la canasta global mostraron un comportamiento positivo frente al dólar.
Esto indica una señal menos favorable para el balance del BCRA. Sin compras en el mercado oficial y con el oro en baja, las reservas retrocedieron, pero se mantienen relativamente altas comparadas con el inicio de julio.
Menor intervención en dólar linked
En cuanto a las intervenciones del BCRA, un informe de Criteria señala que, en la última semana, el banco mantuvo un saldo comprador en todas las ruedas y acumuló cerca de u$s2.000 millones en julio. Sin embargo, también advierten que el mercado de cambios enfrenta una mayor demanda de cobertura, especialmente antes de la fijación de la LELINK y el vencimiento de posiciones cortas.
Diferente a semanas anteriores, las intervenciones oficiales en instrumentos vinculados al dólar fueron más limitadas, lo que sugiere que hay menos necesidad de utilizar ese mecanismo para moderar el mercado, aunque la demanda de cobertura continúa.
Además, Criteria comenta sobre el aumento gradual de la brecha entre los distintos tipos de cambio financieros. Esta situación señala una búsqueda de protección en un contexto externo complicado, marcado por la depreciación de monedas en la región, la fortaleza del dólar global y el aumento del petróleo.
El mayorista tocó nuevos máximos intradiarios
Por el lado del mercado cambiario, el dólar mayorista subió un 0,07%, cerrando en $1.498 para la venta. A lo largo de la jornada, el tipo de cambio mostró poco movimiento, con un volumen moderado. Los mínimos se registraron al inicio de la sesión en $1.497, pero la demanda de cobertura aumentó en la primera parte del día, llevando al mayorista hasta un máximo de $1.502. Luego, una recuperación de la oferta ayudó a estabilizar los precios cerca de $1.500.
Dólares financieros, futuros y tasas
En el segmento de los dólares financieros, el MEP subió 0,03%, alcanzando $1.533,50, mientras que el contado con liquidación se mantuvo en $1.597,54. El dólar blue avanzó un 0,64% y cerró en $1.570. La brecha entre el blue y el mayorista quedó en 4,81%, y el canje cerró en 4,18%.
En los futuros, la curva mostró movimientos limitados, aunque con subas en los contratos más cortos. Julio subió 0,17%, agosto 0,10% y octubre 0,13%. Mientras tanto, algunos vencimientos de 2027 operaron con ligeras bajas, pero en general, la variación fue positiva en 0,04%.
Con estos movimientos, la tasa implícita de julio quedó en 0,68% mensual, lo que equivale a un 8,12% anualizado. Para agosto, la tasa fue de 1,55%, o 18,63% anualizado. En pesos, la TAMAR subió de 22,69% a 22,81%, mientras que la BADLAR bajó de 22% a 20,94%.
Así, el mercado dejó claras señales de cambio en la dinámica cambiaria. La interrupción de la racha compradora del BCRA, caída en las reservas de divisas y un aumento en la demanda de cobertura crean un escenario que estará bajo observación en los próximos días.