Aumenta el debate sobre la inflación y pagos de deuda en la city
En medio de un clima económico bastante agitado, el tema de la inflación, el empleo y los salarios ha acaparado la conversación en los últimos días. Todo esto sucede en un momento complicado para el Gobierno, que intenta enfocar su agenda en cuestiones más a largo plazo. Por otro lado, el Ejecutivo ha logrado algunas buenas noticias desde Washington, como avances en financiamiento y apoyo de organismos internacionales, en un intento de generar confianza entre los inversores.
El ministro de Economía, Luis Caputo, está armando un plan de financiamiento para asegurar los pagos de deuda que se vencen en julio, que suman aproximadamente 4.300 millones de dólares. Esto está respaldado por garantías de organismos multilaterales, lo cual permite obtener préstamos del sector privado. De hecho, el Banco Mundial ya confirmó que va a garantizar 2.000 millones de dólares, y el Banco Interamericano de Desarrollo se comprometió a aportar 550 millones más. Se espera también un acuerdo similar con la CAF por otros 500 millones.
Además, se aprobó la segunda revisión del Fondo Monetario Internacional (FMI), que podría significar un desembolso adicional de 1.000 millones de dólares. Así, mientras la atención pública está centrada en los problemas del día a día, el Gobierno busca “blindar” el sistema con dólares para calmar posibles dudas en el mercado.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que el Banco Central (BCRA) sigue comprando reservas, acumulando más de 6.000 millones de dólares desde principios de año. Esto probablemente ayudará a superar su meta de 10.000 millones. En el mercado financiero, el dólar oficial sigue a la baja y la brecha con el techo de la banda se amplió a más del 23%, mientras que el dólar blue, por su parte, subió un 1,4% semanal y alcanzó los 1.410 pesos.
Con el último dato de inflación marcando un récord en un año, los bonos CER siguen despertando el interés de los inversores. A medida que los Duales cobran atractivo, la tasa fija parece ser la que peor rendimiento tiene, en un contexto de aumento de precios que no se detiene.
En cuanto a los bonos en pesos, desde Adcap Grupo Financiero mencionaron que la proyección de inflación parece estar ya incorporada en los precios. Por ejemplo, los bonos Boncer tienen un rendimiento que supera en 7% a otros títulos en pesos y en más de 17% a los bonos en dólares. Sin embargo, luego de un aumento tan brusco, están empezando a mostrar señales de agotamiento. Los Boncaps, por otro lado, tuvieron un mejor desempeño. Se espera que la inflación de abril esté en torno al 2,7%, y aunque todavía no se haya descontado por completo, el mercado lo tomaría como una señal positiva, indicando que el proceso de desinflación está retomándose.
Aun así, el análisis del mercado muestra dos perspectivas. Por un lado, muchos creen que la inflación será más baja en los próximos meses, a medida que se diluya el efecto del aumento de combustibles de marzo. Pero otros analistas advierten que puede mantenerse alrededor del 2% mensual, lo que complicaría una desaceleración más rápida.
Desde Epyca Consultores destacan que el proceso de desinflación se sostiene sobre dos factores: el atraso cambiario y la licuación del salario real, aunque estos factores podrían agotarse pronto. La inflación ha retomado un rumbo creciente, influenciada por la recuperación salarial y tensiones cambiarias. La situación actual refleja un equilibrio frágil, donde mantener estas restricciones impacta en la actividad económica y los ingresos.
En contraste, el Grupo IEB señala que era previsible que un shock tan grande afectara los precios. Aseguran que aunque en abril la inflación sigue impactando, será menos severo que antes, y anticipan que la tendencia a la baja se retomará.
En el medio de todo esto, F2 Soluciones Financieras sostiene que el desafío del Gobierno será consolidar el apoyo social. Para ello, es clave que la inflación vuelva a descender sin que la actividad se frene en los sectores que más requieren mano de obra, para despejar dudas sobre el futuro del país.
Por último, es importante mencionar que la tensión sobre el riesgo país depende más del contexto global que de factores locales. La compra de reservas por parte del BCRA podría mejorar la percepción sobre la deuda en dólares y favorecer su rendimiento en los próximos meses.
En la semana, se conocerán varios datos relevantes que ayudarán a medir el pulso de la economía. Localmente, se publicarán el EMAE de febrero y la balanza comercial, dos indicadores claves para evaluar la actividad económica. También se analizará la morosidad bancaria, un aspecto que gana importancia para los inversores y que demuestra la salud de las entidades financieras en esta economía más ajustada.
Se espera que, en el ámbito internacional, se preste atención a la situación en Medio Oriente y a las ventas minoristas en Estados Unidos, ya que estos datos pueden dar pistas sobre la fortaleza de su economía.
Con un panorama así, la agenda económica de la semana promete ser intensa y llena de información crucial.