Wall Street opera en rangos mientras el petróleo se dispara
Wall Street está viviendo un día de movimientos mezclados mientras los inversores esperan dos eventos clave: la decisión sobre la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) y los resultados trimestrales de Microsoft y Meta. Además, la tensión en Medio Oriente está volviendo a ser un tema candente, ya que una escalada entre Estados Unidos e Irán ha llevado a un aumento en los precios del petróleo y ha reavivado las preocupaciones sobre la inflación.
El ambiente en el mercado es de mucha expectativa. El consenso general es que la Fed no planea cambiar su tasa de interés en este encuentro. Sin embargo, el aumento en los precios del crudo ha llevado a algunos operadores a considerar la posibilidad de un ajuste preventivo. De acuerdo a los datos más recientes, la probabilidad de un aumento de tasas para esta reunión está alrededor del 30%.
Kathleen Brooks, directora de Research en XTB, comenta que cualquier decisión de aumentar la tasa no reflejaría necesariamente la salud actual de la economía estadounidense. En lugar de eso, podría ser una medida cautelar ante el riesgo de que la inflación vuelva a dispararse por el aumento en los costos de energía.
Por su parte, Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank, también considera poco probable que la Fed ajuste las tasas en esta instancia. No obstante, espera un comunicado con un tono más restrictivo, acorde a la postura reciente del presidente de la entidad, Kevin Warsh, quien no ha querido anticipar su rumbo en la política monetaria.
Las big tech, bajo la lupa
Una vez que cierre la rueda, la atención del mercado se trasladará a los resultados de Microsoft y Meta. Ambas empresas deberán convencer a los inversores de que su considerable inversión en inteligencia artificial está empezando a dar frutos en términos de ingresos y rentabilidad.
Particularmente, se estará mirando de cerca los planes de inversión en infraestructura de IA. Recientemente, empresas como Alphabet y Tesla decepcionaron al mercado, reavivando el debate sobre los altos gastos en la carrera tecnológica. Los analistas advierten que hay poco margen para decepcionar. En el caso de Microsoft, el mercado espera un impulso en su negocio de Azure y señales de que sus inversiones en inteligencia artificial se traduzcan en un crecimiento sostenido.
Meta también está bajo presión, ya que se espera mayor claridad sobre su estrategia de monetización relacionada con sus gastos en IA.
El petróleo vuelve a subir
El otro gran factor que está influyendo en los mercados es la renovada tensión en Medio Oriente. El precio del crudo Brent ha aumentado un 4,36%, alcanzando 85,65 dólares por barril, mientras que el WTI supera los 82 dólares. Esto ocurre después de que Estados Unidos interceptara un ataque con misiles iraníes y respondiera bombardeando instalaciones vinculadas a grupos respaldados por Teherán en Irak.
Además, nuevos incidentes en el mar Rojo y las preocupaciones sobre rutas claves para el transporte marítimo de petróleo también han elevando el riesgo de interrupciones en la oferta global de crudo.
Analistas de ING han señalado que la combinación de ataques en el estrecho de Ormuz y acciones de los hutíes contra infraestructura petrolera saudí incrementa el riesgo de nuevas disrupciones en el suministro energético, lo que mantiene a los mercados bajo presión.
Por otro lado, se sigue de cerca la reunión de la OPEP+, que se llevará a cabo el próximo 2 de agosto. Se espera que se discuta un aumento en la producción, aunque el impacto de cualquier incremento podría verse limitado si las interrupciones en Medio Oriente persisten.