Preocupaciones y enojos de Javier Milei
En los últimos días, ha surgido un clima de tensión en el entorno de Javier Milei. El presidente parece tener un serio desdén por buena parte del periodismo, asegurando que “95%” de lo que se publica es falso. Esta animadversión no es nueva y, de hecho, ha crecido a raíz de las contradicciones que ha enfrentado en su propio equipo.
Milei se entera de muchos eventos de su propio gobierno a través de las redes sociales. A menudo, levanta el teléfono para consultar a sus ministros sobre el estado de los mismos. Algunas voces en su entorno sugieren que, para evitar discutir con él, prefieren culpar al periodismo por las discrepancias en los informes. “Total, ¿qué le hace una mancha más al tigre?”, se dicen.
El sábado, el asesor Santiago Caputo y Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, tuvieron un enfrentamiento en línea. Aunque Milei culpó a la prensa por inventar conflictos internos, esta disputa parece no deberse a la prensa, algo que podría molestarle al presidente. Con el tiempo, ambos protagonistas optaron por el silencio, dando a entender que hubo algún llamado desde arriba para calmar las aguas.
Fuego amigo
En la Casa Rosada, comentan que la situación actual hace que el trabajo del gobierno se complique. “Con el presidente muy enojado y problemas internos, la tarea cotidiana se vuelve muy difícil”, asegura un funcionario. En este contexto, los libertarios no han presentado las propuestas que esperaban llevar al Congreso. El tiempo juega en su contra, ya que el año próximo es electoral, lo que dificulta la implementación de cambios.
Una de las peleas más significativas es la que se da entre Karina Milei y Santiago Caputo. Muchos consideran que este conflicto es uno que el presidente no puede resolver. Milei ve a su asesor como una pieza clave en su gestión, pero también le atribuye el éxito en la obtención de financiamiento del Tesoro de Estados Unidos, algo crucial en medio de la crisis.
Por otro lado, su hermana Karina desempeña un papel esencial en la gestión y es su soporte anímico. Sin embargo, parece que la relación entre ellos se fracturó cuando se difundieron videos en las redes sociales, acusando a Karina de corrupción. Quienes conocen la situación afirman que el vínculo entre ellos estaba completamente quebrado por esta campaña de difamación.
Temas sensibles
En la Casa Rosada, se dice que cuando Caputo se siente acorralado, suele aprovechar para viajar a Estados Unidos, buscando reafirmar su importancia en la relación con la administración norteamericana. La reciente designación de Sebastián Pareja, un aliado de Karina, al frente de la Comisión Bicameral de Inteligencia, es vista como un movimiento estratégico para controlar el área en manos de Caputo.
Durante sus viajes, Caputo ha tenido reuniones sobre temas que interesan a los republicanos, como energía e inteligencia artificial. También ha abordado el tema candente en la diplomacia estadounidense: la competencia con empresas chinas en América Latina.
Desde el exterior, la caída en popularidad de Milei no ha pasado desapercibida. La situación en su gabinete, especialmente con las acusaciones en contra de su jefe de gabinete, complica aún más el panorama. Curiosamente, tanto Caputo como Karina parecen coincidir en mantener a Adorni en su puesto, aunque por razones muy diferentes.
Alternativas
El clima político para Milei se ha vuelto incierto. Muchos en la oposición comienzan a despertar y buscan candidatos para las elecciones de 2027. Se menciona a Patricia Bullrich como una posible candidata natural, pero también surgen caras nuevas, incluso figuras del mundo empresarial, que podrían estar pensando en presentarse.
Mientras tanto, Mauricio Macri también coquetea con la idea de lanzarse nuevamente. Sin embargo, la política parece atravesar un desgaste por los constantes ataques de Milei a quienes disienten con él. Sus críticas han recordado a muchos los tiempos difíciles bajo la gestión de Cristina Kirchner.
A pesar de la inestabilidad politique, la economía sigue siendo un tema que pesa en la imagen del gobierno. La inflación continua afectando el poder adquisitivo y el ajuste en los servicios públicos complica aún más la situación.
Sigue cayendo el salario
A pesar de que la inflación parece haber desacelerado, los salarios siguen cayendo en términos de poder adquisitivo. Las paritarias lograron aumentos de solo 2,5%, mientras que la inflación se situó en un 2,6%. Esta diferencia ha llevado a un descenso del poder adquisitivo del 5% en menos de un año.
Entre las tarifas públicas que han aumentado, el costo del transporte ha crecido considerablemente. En Gran Buenos Aires, la inflación acumulada ronda el 220%, mientras que los aumentos del transporte superan el 500%. Esto ha llevado la proporción del gasto en transporte público a crecer casi un 46%, una carga difícil de sostener para muchos hogares.
Recuperación lenta
Las últimas cifras económicas no reflejan el avance que el gobierno esperaba. A pesar de un crecimiento en la producción industrial, algunos datos sugieren una nueva caída en la actividad económica. La recaudación impositiva ha disminuido un 4% en comparación interanual, complicando aún más la situación.
Para intentar reactivar el consumo, el gobierno está promoviendo la baja de tasas de interés. Sin embargo, los bancos tienen dificultades para ofrecer créditos a tasas accesibles, manteniéndose en niveles elevados debido a la alta morosidad.
Mientras tanto, se proyecta cierta recuperación económica, aunque se espera que algunos sectores sigan avanzando a diferentes velocidades. La agricultura y la minería han mostrado crecimiento, mientras que el comercio y la construcción siguen retrocediendo.
Mejora del frente externo
A pesar de las dificultades internas, el panorama externo parece ofrecer algunas oportunidades. Los mercados internacionales están mostrando mayor interés por los activos de los emergentes, incluida Argentina. Recientemente, Buenos Aires ha logrado captar 500 millones de dólares a una tasa favorable, en un contexto donde otros países de la región también han tenido éxito en colocar deuda en el mercado global.
Con el reciente upgrade de Fitch, que mejoró la calificación de la deuda argentina, se espera que surjan más oportunidades en el futuro próximo. Esto podría representar un pequeño respiro para el gobierno, en medio de la tormenta política y económica que atraviesa.