¿el mayor desembarco bursátil de la historia?

La cuenta regresiva para que SpaceX de el gran salto a Wall Street ya está en marcha. La empresa de Elon Musk está acelerando su IPO (oferta pública inicial) y ha elegido el Nasdaq como su hogar. Se espera que el precio de la acción se fije el 11 de junio para comenzar a cotizar el 12 de junio bajo el ticker SPCX. La compañía busca captar unos 75.000 millones de dólares y se valora cerca de 1,75 billones de dólares.

Lo que hace a SpaceX tan atractiva es su combinación de lanzamientos espaciales, donde domina por costos y frecuencia, y su Starlink, la red de internet satelital. Además, su narrativa de inteligencia artificial se ve reforzada por su integración con xAI. Sin embargo, no todo es un camino de rosas. Analistas advierten que hay varios factores a considerar en este momento crucial para la empresa.

¿Qué opinan en Wall Street sobre SpaceX?

Jay Ritter, profesor en la Universidad de Florida y un referente en IPOs, señala que una compañía que entra al mercado con una valuación tan alta debe multiplicar sus ingresos y controlar costos durante años para justificar esa cifra. El riesgo, dice, es pagar de más por una empresa que, aunque excelente, podría estar sobrevalorada. Cuando los múltiplos son extremos, el margen de seguridad se achica considerablemente.

Por otro lado, Franco Granda, analista senior en Pitchbook, sugiere que SpaceX podría comportarse como Tesla “con esteroides”. Esto implica que la acción no solo reaccionará a resultados financieros, sino también a factores como pruebas de Starship, regulaciones, contratos de defensa y hasta las controversias que rodean a Musk.

¿Qué se espera del comportamiento de las acciones?

Granda anticipa que habrá oscilaciones significativas, entre un 20% y un 30% ante cada noticia relevante. Para inversores a corto plazo, esto puede representar una oportunidad de liquidez, pero para aquellos en el sector institucional, el fenómeno exige un descuento por la volatilidad y el control concentrado de la empresa.

El gobierno corporativo de SpaceX

Además, se ha mencionado que Musk mantendría acciones de clase B, que le otorgan más de 80% del poder político, además de su rol como CEO y presidente. Esto plantea una situación donde los accionistas comunes podrían beneficiarse del crecimiento económico, pero tendrían poca influencia en las decisiones. Aunque este escenario podría ser más tolerable si Starlink muestra rentabilidad y Starship optimiza costos, también reabre el debate sobre el ya conocido “riesgo Musk”, que ha generado inquietudes en su otra compañía, Tesla.

Un impacto más allá de SpaceX

Desde Morgan Stanley, estiman que el sector espacial podría superar el billón de dólares hacia 2040. De llevarse a cabo, esta IPO sería un indicativo de que la industria ya no es solo una promesa científica, sino que se ha convertido en una infraestructura comercial viable.

Así, SpaceX llega al Nasdaq con una ventaja destacable, pero a una valuación de 1,75 billones de dólares, el mercado no solo está comprando cohetes y satélites, sino que estará invirtiendo en la ejecución perfecta, en Starlink como plataforma global, y en Musk como un activo que reúne tanto oportunidades como riesgos.

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