Venezuela libera a 379 presos políticos con nueva ley de amnistía
La Justicia de Venezuela otorgó el viernes por la noche la libertad a 379 presos políticos, tras aprobar una histórica ley de Amnistía. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, describió esta normativa como un paso hacia “más democracia y justicia”. Sin embargo, varias organizaciones advirtieron que todavía quedan cerca de 650 presos que todavía no han sido liberados.
La decisión vino impulsada por Rodríguez, quien, horas antes de anunciar las liberaciones, defendió la ley durante un discurso en la televisora estatal VTV. Según expresó, este nuevo instrumento permite avanzar hacia “una Venezuela más democrática, más justa y más libre”.
El diputado Jorge Arreaza, que encabeza la comisión encargada de la ley, explicó que las 379 personas amnistiadas deberían ser excarceladas entre la noche del viernes y la mañana del sábado. A pesar de que el gobierno de Rodríguez había otorgado libertad condicional a unos 448 opositores tras la captura de Maduro, se estima que aún había cerca de 650 presos políticos encarcelados antes de esta reciente orden, según la organización Foro Penal.
Sin embargo, hay expertos que ponen en duda el impacto real de esta ley, que fue aprobada en el Parlamento por consenso. Muchos detenidos, como los militares implicados en actividades “terroristas”, podrían quedar fuera de esta amnistía. Además, la esposa de uno de esos detenidos, Nahuel Gallo, hizo un llamado público en redes sociales, demandando su libertad después de 433 días de desaparición forzada.
El angustiante testimonio de Gustavo Rivara
El argentino Gustavo Gabriel Rivara rompió el silencio tras recuperarse de su detención, que duró diez meses en El Helicoide, la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN). Rivara compartió las difíciles condiciones de su encarcelamiento y el proceso judicial que enfrentó, expresando: “Pensé que moría”.
Rivara fue detenido en una estación de autobuses en Barinas mientras intentaba regresar a Colombia. Según relató, viajó a Venezuela para observar la situación política y acompañar el proceso democrático en un momento crítico.
“No se necesitan razones para meterte preso en Venezuela. A mí me agarraron en una estación de autobuses. A todos los extranjeros que detenía la policía los presentaban ante el SEBIN y quedaban arrestados. Luego son utilizados como moneda de cambio, un chantaje con otros países y gobiernos”, explicó. En su caso, Rivara aseguró que la detención se debió exclusivamente a su nacionalidad.