un cambio clave para el maíz temprano y la siembra de soja

El campo argentino se alista para un fin de semana crucial. Más de quince provincias están bajo alertas por tormentas intensas, un combo de lluvias prometedoras, riesgo de granizo, ráfagas fuertes y mucha actividad eléctrica podría traer consecuencias diversas para los cultivos de la campaña 2025/26.

Las lluvias llegan en un momento clave para el maíz temprano y la siembra de soja. Sin embargo, también existe la posibilidad de que interrumpan la cosecha de otros cultivos, compliquen la logística y afecten la calidad de los lotes que ya están listos para ser recolectados.

Leonardo De Benedictis, meteorólogo de Meteored, explicó que las tormentas serán más intensas entre el sábado y domingo, afectando una amplia porción del país. Con acumulaciones significativas en poco tiempo, y la posibilidad de granizo, el Litoral es la región con mayor riesgo. Este fenómeno se debe a un fuerte contraste térmico y una humedad elevada, lo que favorece el desarrollo de sistemas convectivos que pueden causar impacto.

Modelos climáticos de la Guía Estratégica para el Agro coinciden en que se esperan precipitaciones abundantes por el centro del país hacia finales de noviembre, lo que podría llevar a acumulaciones que superen los promedios históricos. José Elorriaga, consultor de la bolsa, destaca que la ventana de buen tiempo para la recolección y siembra se reduce, lo que significa que la inestabilidad climática volverá a hacerse presente.

Un evento climático que redefine el panorama productivo

Las lluvias llegan en un momento decisivo para el maíz temprano, que está cerca de su período crítico. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el 82% de los lotes está en condiciones buenas a excelentes, pero ya mostraba necesidad de humedad para asegurar una floración sin estrés.

Las lluvias del fin de semana pueden ayudar a reponer los niveles de agua útil en áreas importantes de la región pampeana, como el centro y sur de Santa Fe, así como el norte de Buenos Aires y el centro de Córdoba. La humedad superficial venía disminuyendo tras varios días sin lluvias significativas.

En la región núcleo, los técnicos comentan que el estado del maíz temprano es sobresaliente, con plantas que avanzan sin complicaciones. La humedad que se prevé fortalecerá el rendimiento, pero el riesgo de granizo —destacado por De Benedictis— sigue siendo una gran amenaza. El granizo podría afectar especialmente a las áreas de alta productividad durante momentos críticos.

La situación de la soja varía según la región. En el centro de Buenos Aires, donde hay exceso de agua, las nuevas lluvias podrían complicar aún más la siembra de soja de primera. Por otro lado, el sur de Santa Fe podría beneficiarse de estas precipitaciones, permitiendo avanzar con la soja de segunda.

Técnicos de la Bolsa de Comercio de Rosario subrayan que las lluvias del fin de semana pueden ser determinantes para estabilizar la humedad superficial y facilitar el avance de la cosecha. Sin embargo, también advierten que los sistemas convectivos intensos pueden interrumpir siembras que ya estaban ajustadas en tiempo y logística.

Impacto en la cosecha fina y en los cultivos de verano

Para el trigo y la cebada, las lluvias traen riesgos operativos. La cosecha fina había encontrado un periodo favorable que permitió avanzar en varias localidades. Sin embargo, las nuevas tormentas podrían interrumpir la recolección y elevar la humedad del grano, complicando las trillas.

En regiones donde la cosecha se encuentra en etapas iniciales, cualquier adversidad puede generar demoras y costos extra. Por eso, los técnicos sugieren monitorear el estado del grano y ajustar las estrategias de trilla tras el mal tiempo.

El girasol, que está en etapas clave de desarrollo en la región pampeana y NEA, se encuentra mayormente estabilizado. Más del 86% de los cultivos tienen condiciones óptimas de humedad. Aun así, los técnicos están atentos al riesgo de daños por viento o granizo.

El clima del fin de semana también traerá un descenso temporal de temperaturas hacia el domingo por la noche y parte del lunes, debido al ingreso de aire más frío. Pero este enfriamiento será breve; se espera que a inicios de la semana las temperaturas vuelvan a subir y las condiciones se estabilicen.

Por ahora, el impacto para el agro será heterogéneo. Las lluvias ofrecerán un alivio necesario para el maíz temprano y facilitarán la siembra de soja de segunda. Pero las tormentas fuertes también traerán riesgos de daño, lo que puede alterar las labores y la logística de la cosecha. Este fin de semana se presenta, una vez más, como un nuevo punto de inflexión en la campaña agrícola, impactada por la variabilidad climática.

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