Un café tradicional se declara en quiebra
Las franquicias de comida estadounidense están viviendo un momento complicado. Muchas están cerrando, reestructurándose y enfrentando litigios. Un caso que resalta es el de EYM Café, que operaba 15 locales de la famosa cadena Panera en Houston. Este negocio se metió en serios problemas tras incumplimientos en sus contratos y terminó acudiendo a la justicia para declararse insolvente.
La situación se tornó aún más compleja cuando un juez federal decidió intervenir, imponiendo medidas que dejaron a la empresa sin posibilidades de seguir operando. Ahora, no solo el futuro del negocio está en juego, sino que también está en la cuerda floja el destino de sus sucursales, muchas de las cuales ya habían sido cerradas previamente.
¿Qué sucedió con EYM Café?
EYM Café perdió los contratos de franquicia de Panera debido a deudas con proveedores, falta de pago de regalías y violaciones a normas de seguridad alimentaria. A pesar de que se rescindieron formalmente sus acuerdos, la empresa siguió usando la marca, lo que provocó nuevas demandas en su contra.
En mayo, Panera hizo una denuncia pública contra EYM Café por seguir trabajando bajo su nombre sin permiso. Luego, un tribunal federal dictó una orden judicial permanente que obligó al cierre definitivo de todos los locales que operaban con esa denominación. También se requirió que retiraran cualquier referencia a Panera antes del 21 de agosto, y se impuso una cláusula de no competencia de dos años que impide a su dueño, Eduardo Díaz, abrir nuevos negocios de comida en un radio de cinco millas de cualquier local de Panera.
Una crisis amplia
La crisis de EYM Café no fue un hecho aislado. El grupo de Díaz, que también maneja EYM Pizza, operadora de más de 140 sucursales de Pizza Hut, se declaró en quiebra tras un conflicto legal. A inicios de 2024, ya había cerrado 15 restaurantes de Pizza Hut en Indiana y Ohio, y meses después se deshizo de 77 locales más en un proceso de liquidación.
La combinación de deudas impagas, disputas contractuales y decisiones judiciales severas resultó en la caída de un operador que antes gozaba de una sólida presencia en el sector de comida rápida. Una situación que, sin dudas, marca un punto crítico en el clima actual del negocio de franquicias en el país.