Trump alerta sobre plazo de 48 horas para acuerdo con Irán

Mientras tanto, en Teherán, miles de personas se echan a las calles para festejar lo que el gobierno presenta como un éxito militar. Según las autoridades, este episodio muestra que el país conserva su capacidad defensiva, a pesar de los constantes ataques.

Por su parte, las fuerzas estadounidenses han intensificado sus operaciones de rescate, incluso después de que un helicóptero Black Hawk fuera impactado por fuego iraní durante una misión. En un sólo día, Irán logró impactar a dos aviones militares estadounidenses —un F-15 y un A-10— y también derribó dos helicópteros Black Hawk. Solo 48 horas antes, Trump había declarado en un discurso que las capacidades de Teherán habían sido “completamente diezmadas”.

La guerra de discursos entre Irán y EEUU

El frente diplomático está más bloqueado que nunca. Desde Teherán, rechazan una propuesta de alto el fuego de 48 horas presentada por Estados Unidos. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, adopta un tono más fuerte y acusa a Washington de hipocresía, instando a la comunidad internacional a evaluar “qué bando participa en el diálogo y cuál en el terrorismo”.

Además, critica las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de “reducir a Irán a la Edad de Piedra”, considerándolas como una posible admisión de un crimen de guerra. La guerra tiene un impacto directo en la región del Golfo. En Abu Dabi, un ataque provocó un incendio en una planta de gas, resultando en un muerto y varios heridos. En Kuwait, se reportan daños en la infraestructura energética, mientras que en Baréin fragmentos de drones interceptados causaron heridos y daños materiales.

Impacto político en EEUU e Israel

En Washington, la Casa Blanca confirma que Trump fue informado sobre los derribos de aeronaves, lo que genera preocupación por el impacto político interno. Analistas advierten que este episodio puede afectar el apoyo social hacia la guerra, especialmente dentro de la base de votantes del mandatario. En este contexto, Trump ha solicitado un presupuesto de defensa récord de u$s 1,5 billones para 2027, reflejando el creciente costo del conflicto.

Irán ha intensificado sus ataques con misiles contra el sur de Israel, provocando incendios en instalaciones industriales en el Néguev. El impacto económico es considerable: la guerra en múltiples frentes —Irán, Gaza y Líbano— ya le cuesta al país alrededor de u$s 112.000 millones, y la vida diaria se ve alterada con escuelas cerradas y nuevas restricciones. A pesar de esto, cerca del 78% de la población israelí continúa apoyando el esfuerzo bélico, aunque las encuestas indican un posible desgaste con el tiempo.

El conflicto también se intensifica en Líbano y Siria. Israel destruyó una infraestructura clave en el valle de Bekaa, y Hezbollah lanzó nuevos ataques. En territorio sirio, se ha reportado la muerte de un hombre tras disparos israelíes en la provincia de Quneitra, cerca de los Altos del Golán.

Consecuencias globales en energía, alimentos y transporte

El impacto del conflicto empieza a sentirse globalmente. La crisis energética genera problemas de abastecimiento, llegando a Australia, donde el gobierno advierte sobre una escasez de combustible en zonas rurales. Además, la FAO informa que los precios internacionales de los alimentos han aumentado un 2,4% en marzo, lo que refleja la presión global sobre los mercados.

A más de un mes desde el inicio de la guerra, el conflicto no muestra signos de desescalada. La combinación de enfrentamientos directos, expansión regional, tensión diplomática y efectos económicos globales crea un escenario cada vez más inestable.

La evolución de la situación en los próximos días dependerá de las operaciones militares y, hasta ahora, de la capacidad de abrir canales efectivos de negociación.

Irán endureció su postura sobre el estrecho de Ormuz y redefinió su control

Las autoridades iraníes han afirmado que el estrecho de Ormuz ha dejado de ser una vía de libre navegación. Su estado ha cambiado permanentemente desde el inicio de la ofensiva impulsada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel. El vocero del Parlamento iraní, Abbas Goudarzi, enfatizó que el paso marítimo ahora tiene un nuevo valor estratégico para Teherán: “El estrecho de Ormuz se ha convertido en una ventaja estratégica para Irán en las nuevas condiciones de seguridad y nunca volverá a ser como antes”, aseguró.

Además, afirmó que el control del corredor marítimo está ahora bajo la gestión de las fuerzas armadas iraníes. “Ningún país tendrá derecho a transitar por él sin el permiso de Irán, y este defenderá su posición estratégica con toda su fuerza militar”, agregó. En las últimas semanas, el régimen ha permitido el paso limitado de embarcaciones, especialmente aquellas vinculadas a naciones que rechazaron la operación conjunta de Estados Unidos e Israel.

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