Toto Caputo negocia repo ante el persistente riesgo país
En las últimas semanas, el ambiente en los mercados se ha sentido un poco pesado, y no es solo una sensación local. Desde Wall Street hasta Londres, hay un aire de tensión en el que los inversores navegan entre dos fuerzas opuestas. Por un lado, los precios del petróleo siguen en alza y los riesgos geopolíticos afectan la confianza de muchos. Por otro, los buenos resultados de las empresas tecnológicas y el optimismo en torno a la inteligencia artificial ofrecen un respiro.
Esto ha generado un escenario donde las correlaciones habituales entre los activos han cambiado. Los inversores se enfrentan a señales contradictorias sobre el crecimiento, la inflación y las políticas económicas. Así, muchos están volviendo a adoptar una postura de aversión al riesgo. La incertidumbre sobre lo que decidirán los bancos centrales y la situación de las grandes tecnológicas ha aumentado, impulsando al dólar a fortalecerse debido a las tensiones geopolíticas y los problemas en el sector energético. A pesar de que algunos indicadores muestran resistencia, la inflación elevada, la disminución de la confianza y las crisis de suministro afectan cada vez más las proyecciones sobre el crecimiento global. Por eso, en este contexto, se nota que los gestores de activos están comenzando a ajustar sus carteras sin un rumbo muy definido.
En el ámbito cambiario, el yuan ha llamado la atención por su apreciación, debido a la inflación provocada por la oferta. Sin embargo, China no parece estar dispuesta a ceder en su cuota de mercado manufacturero, lo que podría encarecer las importaciones para sus socios. Por otro lado, el yen japonés es una excepción en la región Asia-Pacífico, ya que su tipo de cambio real efectivo está ampliándose, generando efectos claros a pesar de las señales más bien suaves del Banco de Japón.
El “Toto” sigue negociando
A nivel local, el clima del mercado se ha visto influenciado por el beno político que rodea al actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Las encuestas y las opiniones públicas siguen golpeando la imagen del gobierno, mientras las dudas sobre el futuro se alimentan desde el exterior. Aunque los analistas coinciden en que la caída en el apoyo popular era esperable dada la disminución de los salarios reales, hay quienes creen que la situación podría estabilizarse en el corto plazo con un leve repunte.
Sin embargo, en una reunión virtual con clientes, quedó claro que desde Wall Street están atentos a nuevas señales sobre financiamiento externo que podrían ayudar a reducir la prima de riesgo país. Por lo pronto, consideran que el riesgo país se mantendrá en los niveles actuales en los próximos meses, sin grandes obstáculos para cerrar el financiamiento de 2026. Las incógnitas están en el 2027, donde se espera una vuelta a los mercados de deuda soberana. Con el “Toto” Caputo aún negociando préstamos internacionales, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha dejado claro que se necesitan alrededor de 8.000 millones de dólares en reservas. Este es el horizonte que se le ha marcado al Toto, y aunque hay expectativa por el futuro, muchos prefieren enfocarse en el corto plazo, donde los “apostadores” que miran más allá son una rareza.
Encuentro financiero y el incipiente desarme del “carry”
En otro encuentro financiero de cara al fin de semana, se celebraron las colocaciones de ON y el nuevo Bono Dual. Sin embargo, también surgieron preocupaciones sobre el aumento de la deuda flotante de la Tesorería. Un bróker mencionado levantó el tema del desarme del “carry”. Tras escuchar a varios expertos, se notó que el impacto en la curva del Tesoro ha llevado a muchos a cerrar posiciones.
Mientras se ignoran algunas desprolijidades en los créditos, el Ministerio de Finanzas está ofreciendo instrumentos a corto plazo, como las LECAP, y buscando plazos más largos con indexación vía Dólar Linked. Aunque el mercado muestra optimismo hacia las inflaciones de corto plazo, hay factores que podrían sorprender al alza, como los conflictos en Irán, que podrían no estar del todo incorporados en las proyecciones. Algunos expertos aconsejan usar letras ajustables por CER para captar la inflación, ya que ofrecen ventajas sobre las LECAP equivalentes con un tipo de cambio estabilizado.
Morosidad crediticia
En una reunión en una emblemática torre bancaria, se discutió la preocupante situación de la morosidad crediticia. Coincidieron en que en el Gran Buenos Aires ya se están alcanzando niveles críticos. Los datos recientes del BCRA indican que la morosidad en los créditos personales en esta área alcanzó el 18,4% en diciembre de 2025, un salto alarmante respecto al 4,9% de un año atrás, superando incluso las crisis de 2019 y 2021.
El conurbano muestra una fragilidad significativa en comparación con CABA y otras partes de la provincia. Por ejemplo, en GBA, la morosidad en créditos a empresas es preocupante: 13% en la industria textil, 12% en hoteles y restaurantes, 10% en transporte y así sucesivamente. Un economista señaló que esta situación afecta no solo a las empresas, sino también a toda la fuerza laboral relacionada. Las encuestas de opinión reflejan un creciente pesimismo que profundiza la crisis, y la falta de un horizonte claro reduce los incentivos para mantener la salud crediticia en tiempos difíciles. La conclusión fue que esperar que el “mercado” ajuste podría aumentar la exclusión financiera.