¿stock preelectoral o recesión industrial?

Después de un gran auge que llevó a las importaciones a niveles casi récord el año pasado, desde octubre se ha visto una caída constante en las compras al exterior. Muchos expertos se preguntan si esto se debe al estancamiento o baja de algunas industrias clave para la economía argentina, como la manufacturera, o si es el resultado de un exceso de stock en las empresas, que habían anticipado una devaluación antes de las elecciones legislativas pasadas.

Según datos del INDEC, Argentina llegó a importar cerca de u$s6.800 millones por mes en ciertos momentos de 2025, solo superado por 2022 y principios de 2023, cuando los precios internacionales se dispararon debido a la guerra en Ucrania. Sin embargo, en los últimos cinco meses, la tendencia ha cambiado; el último dato oficial de enero mostró las importaciones en su nivel más bajo desde agosto de 2024.

Contexto actual

En febrero, el economista Federico Bernini, de la UBA, indicó que, según la Agencia de Recaudación y Controles Aduaneros (ARCA), el país experimentó el peor registro en 22 meses en términos de divisas. Afirmó que, aunque las importaciones tienen algo de estacionalidad, ahora estamos importando lo mismo que en la recesión de 2024, cuando había un tipo de cambio más alto y la economía era menos abierta.

Hipótesis 1: miedo a una devaluación y exceso de stock

Bernini destacó que una posible causa de esta situación es el excesivo stockeo de las empresas por temor a una devaluación tras las elecciones, lo que ahora las lleva a deshacerse de mercadería antes de volver a importar. “Para mí, esta es la principal explicación”, reflexionó.

Por otro lado, Gustavo Peregó, director de Desarrollo de Nuevos Negocios en ABECEB, señaló una tendencia similar: “Muchos pensaron que el dólar iba a dispararse y apuraron las importaciones. Eso, luego, no se tradujo en una demanda inmediata debido a la lenta recuperación del consumo y a precios que quedaron altos para aquellos que creían que el dólar iba a superar los $2.000”.

Hipótesis 2: crisis en la industria manufacturera

Daniel Schteingart, del Centro de Investigación Fundar, coincidió en que hubo un pico inusual de importaciones en torno a las elecciones, pero también mencionó la debilidad de la industria manufacturera. “Las importaciones de bienes de consumo y vehículos continúan creciendo, pero el resto, que está más relacionado con la producción e inversión, está cayendo”, explicó.

El INDEC reportó que la industria manufacturera encadenó su séptima caída interanual consecutiva en enero. Aunque hubo alguna mejora mensual, los especialistas recomiendan mirar los datos consolidados del bimestre, ya que estos suelen mostrar paradas en las plantas.

¿Las importaciones sin demanda?

Los sectores más afectados son aquellos expuestos a la apertura comercial, como el automotriz y el de electrodomésticos. Las empresas necesitan que haya demanda para esos productos importados, y parece que ya hay un límite ante los bajos salarios y la creciente morosidad de las familias. De hecho, una encuesta del INDEC reveló que el 53,5% de los empresarios industriales no planea aumentar la producción por falta de demanda interna.

Durante un seminario de la Fundación ICBC, empresarios que importan desde China comentaron que “el problema no es comprar, sino vender”. Muchos perciben que la apertura generó una sobrevaloración de la actividad económica, lo que llevó a un sobrestock y a la salida de algunos actores del mercado.

Caída en las importaciones desde Brasil por cambios en el sector automotriz

El intercambio comercial con Brasil también explica parte de esta caída, particularmente en el sector automotriz. Las compras desde el país vecino cayeron por cuarto mes consecutivo, registrando en febrero su mayor baja interanual desde julio de 2024, con una disminución del 26,5%. En el sector automotriz, la baja llegó al 41,8%, principalmente por la reducción en la llegada de vehículos para el transporte de pasajeros.

Además, se observó una caída del 76,1% en aceites combustibles de petróleo. En contraste, se incrementaron las importaciones en industrias como el aluminio, el acero y el papel.

El sector automotriz es crucial en el comercio bilateral. Las importaciones en este rubro cayeron debido a una menor producción de terminales locales y paradas técnicas en plantas. Sin embargo, otros rubros industriales sugieren que no todo el sector está en crisis. Las importaciones de insumos metalúrgicos como acero y aluminio mostraron aumentos, lo que indica que ciertas áreas continúan demandando materiales básicos”, explicó Peregó.

En cuanto al futuro, ABECEB anticipa una reducción del déficit bilateral con Brasil para 2026, impulsada por la estabilidad del tipo de cambio y la creciente presencia de autos chinos en el mercado local.

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