Sting no dejará herencia a sus hijos: su fortuna de 500 millones
Las historias sobre herencias y grandes fortunas siempre generan conversación. En el caso de Sting, todos saben que no dejará un duro a sus hijos. Desde hace bastante, el famoso músico británico dejó claro que no tiene planes de ceder su fortuna a su descendencia, y esto responde a una profunda convicción sobre la importancia del trabajo y la independencia.
Sting, cuyo verdadero nombre es Gordon Matthew Thomas Sumner, construyó una carrera impresionante que no solo le permitió acumular un imperio económico, sino también enfrentarse a un mundo que siempre soñó conquistar. Desde sus inicios, sus experiencias lo llevaron a adoptar una postura que, aunque suele generar debate, refleja su visión sobre la autosuficiencia.
La historia de Sting y sus primeros pasos en la música
Sting nació el 2 de octubre de 1951 en Wallsend, un pequeño pueblo de Inglaterra. Su madre fue peluquera y su padre, ingeniero y lechero. Antes de lanzarse de lleno al mundo musical, hizo varios trabajos: desde inspector de hacienda hasta cobrador de autobuses. ¡Un verdadero espíritu polifacético!
Su carrera musical comenzó en el circuito de jazz local; estuvo en bandas como Newcastle Big Band y Last Exit. En 1973, se recibió como maestro y trabajó en la enseñanza durante dos años. Fue en esa etapa cuando adquirió su famoso apodo, Sting, gracias a un suéter que lo hacía parecerse a una abeja.
Cómo se convirtió en un músico exitoso y millonario
El gran cambio llegó en 1977, cuando se trasladó a Londres y formó The Police junto a Stewart Copeland y Henry Padovani, luego reemplazado por Andy Summers. La banda lanzó su álbum debut, “Outlandos d’Amour”, en 1978, que incluía éxitos como “Roxanne” y “Can’t Stand Losing You”.
Con el tiempo, The Police se transformó en una de las bandas más relevantes de finales de los 70 y principios de los 80. Discos como “Reggatta de Blanc”, “Zenyatta Mondatta”, “Ghost in the Machine” y “Synchronicity” llevaron su música a un público masivo, con clásicos que siguen sonando hoy. Ganaron seis premios Grammy y vendieron más de 75 millones de álbumes antes de separarse en 1986. Para Sting, este lapso fue clave para definir su carrera como cantante y bajista.
Sting en solitario
Después de disolverse la banda, Sting inició una carrera en solitario que consolidaría su estatus en la industria musical. Su primer álbum, “The Dream of the Blue Turtles”, salió en 1985 y mostró un giro hacia el jazz. Luego continuó con discos como “…Nothing Like the Sun”, “Ten Summoner’s Tales” y “Brand New Day”.
Durante su carrera en solitario, cosechó éxitos como “If I Ever Lose My Faith in You”, “Fields of Gold” y “Desert Rose”. A día de hoy, cuenta con 17 premios Grammy, un Globo de Oro, un Emmy y varias nominaciones al Óscar por sus composiciones para el cine. Además, ha trabajado en teatro y mantenido una intensa agenda de giras internacionales.
En 2022, Sting realizó un movimiento clave al vender su catálogo de canciones a Universal Music Publishing Group, incluyendo sus trabajos con The Police y su carrera como solista. Se estima que el acuerdo alcanza los 300 millones de dólares.
Sin fondos fiduciarios: el pensamiento de Sting sobre el futuro de sus hijos
La postura de Sting sobre la herencia no es nueva. En 2014, ya había declarado que no tiene intención de dejar una fortuna para sus seis hijos, ya que no cree en los fondos fiduciarios como solución a sus problemas. En entrevistas recientes, reafirmó que llevar a un hijo a la comodidad del dinero sin esfuerzo puede ser dañino, pues aleja a esa persona de la autonomía y del esfuerzo propio.
Sting tiene dos hijos de su primera relación y cuatro con su esposa actual, Trudie Styler. Explicó que siempre proveerá para su educación y necesidades básicas, pero dejó claro que no quiere que esperen una herencia millonaria.
El patrimonio actual de Sting
Actualmente, el patrimonio de Sting se estima en 550 millones de dólares. Esta cifra representa una carrera de cinco décadas, con más de 100 millones de álbumes vendidos y el éxito continuo por sus derechos musicales y otros proyectos en cine y televisión.
Además de su carrera musical, sus propiedades también son parte de su fortuna. En 2008, él y Trudie compraron un lujoso ático en Nueva York por cerca de 27 millones de dólares. Después de unos años, lo vendieron por 50 millones. La pareja tiene varias propiedades en Inglaterra, Italia y Los Ángeles, incluida una casa de playa en Malibú, que ofrece alquileres de verano por 200 mil dólares.
Así es Sting, un artista que ha dejado su huella en el mundo, pero también un padre que prioriza la independencia y el esfuerzo de sus hijos.