Se cierra el tiempo para el caso de Manuel Adorni en el Congreso
Desde el 8 de marzo, cuando se publicó la famosa foto del matrimonio Adorni en Nueva York, el Gobierno ha estado lidiando con grandes desafíos para recuperar el control de la situación. Esta semana, esa dificultad parece continuarse. Es un momento clave para los hermanos Milei, quienes han decidido mantener a Adorni en su puesto, pase lo que pase.
¿Por qué es tan importante esta semana? Porque al oficialismo y a sus aliados se les están acabando las alternativas para postergar las decisiones en las dos Cámaras. La oposición ha intentado varios caminos para presionar a Adorni, buscando que sea interpelado donde realmente se está jugando el destino de su cargo. Si no convence a los legisladores con sus explicaciones, podría ser destituido.
En espacios como la Cámara de Diputados, el PRO y la UCR han jugado un papel crucial. Estos partidos lograron desbaratar la sesión, pero a cambio exigieron que se convoquen las comisiones pertinentes. Cristian Ritondo, del PRO, compartió que hay muchos proyectos en agenda y que buscarán el que más consenso tenga para presentarlo. Para ellos, es fundamental que Adorni explique por qué mintió en su última comparecencia.
Los integrantes del PRO están listos para llamar a interpelaciones sobre Adorni. Aunque, en cuanto a la moción de censura, que implicaría un destitución oficial, advierten que eso requeriría un consenso más amplio. La UCR, liderada por Pamela Verasay, condicionó su asistencia a que se logre un dictamen. Inicialmente, el oficialismo había convocado a una reunión “informativa”, pero tras el reclamo de los radicales, eso cambió.
También está en juego el bloque de Innovación Federal, que reúne a nueve diputados leales a gobernadores de Salta y Misiones. Por ahora, este bloque decidió no participar en la discusión en la comisión, así que habrá que ver cómo avanza.
El MID, con Oscar Zago al mando, apoya la interpelación, pero no la remoción. Creen que corresponde al Ejecutivo decidir el futuro de Adorni. Otros bloques que también deben considerarse son los que representan a los gobernadores de San Juan y Tucumán, que tienen voz en las comisiones.
¿Por qué es clave seguir de cerca a estos bloques? Porque para que los dictámenes lleguen al recinto se requieren al menos la mitad de las firmas del total de miembros de cada comisión. Sin ese apoyo, todo el proceso se paraliza. En la comisión de Asuntos Constitucionales, por ejemplo, la oposición necesita al menos dos firmas de aliados para llegar al mínimo necesario.
En el Senado, la cosa no es muy diferente. La discusión sobre la interpelación y posible censura se llevará a cabo solo en la comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por Agustín Coto. La convocatoria a esta comisión se realizó justo antes de una sesión que finalmente no se concretó por la falta de quórum.
En esta comisión, donde hay 19 miembros, se requerirán al menos 10 firmas para discutir el tema. El interbloque Popular, que lidera José Mayans, cuenta con seis firmas. Habrá que ver qué deciden los senadores de la UCR, quienes todavía no tienen una postura clara.
Ahora bien, si ambas Cámaras logran dejar todo listo, en la Cámara de Diputados se podría pedir sesión para el día siguiente. En el Senado, en cambio, debe pasar una semana antes de que se vote. Otro detalle importante es que solo la Cámara de origen puede interpelar a Adorni. Si una Cámara aprueba su destitución, la otra solo debe aprobar o rechazar esa decisión.
La mayoría en ambas Cámaras parece coincidir en que Adorni debería dejar su puesto, aunque hay diferencias sobre quién debería dar el golpe final. Algunos prefieren que sea el Presidente quien tome la decisión, mientras que otros, como el PRO, respaldan la interpelación pero no la moción de censura.
Mientras tanto, han salido rumores de que Adorni podría no estar en su puesto para el fin de semana. Javier Milei, desde España, incluso comentó que si la justicia lo considera culpable, lo echaría sin dudarlo.