Salta, Corrientes y Tucumán ante escenarios de alta tensión
El impacto en el sistema educativo fue inmediato y afectó a muchísimos estudiantes. La ministra de Educación de Salta, Cristina Fiore, confirmó que alrededor de 50.000 alumnos se vieron afectados por la suspensión de clases que comenzó el lunes. Esto incluye tanto a jóvenes como adultos que asisten a diferentes niveles educativos en el área metropolitana. Los estudiantes de terciarios, secundarias vespertinas y escuelas técnicas enfrentaron cambios en sus horarios. Para garantizar un regreso seguro, las clases vespertinas terminarán a las 21:00, cuando antes se extendían hasta las 23:00 o 23:45. Las dos horas restantes de estudio se abordarán mediante educación virtual, cuadernillos y clases de apoyo. “Estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para que estas medidas impacten lo menos posible en los estudiantes. Ojalá no duren mucho”, comentó Fiore a los medios.
A pesar de los intentos por minimizar el impacto, muchos estudiantes salieron a protestar en las calles las noches de lunes y martes. En relación a estas manifestaciones, incluida una sentada masiva del Instituto de Educación Superior N° 6001, la ministra expresó: “Entiendo el descontento, pero desde Educación estamos trabajando para que las medidas impacten lo menos posible”. Los alumnos señalaron que la educación virtual fue fallida durante la pandemia. Además, muchos enfrentan la falta de conectividad, herramientas tecnológicas o un lugar adecuado para estudiar en casa.
El sector gastronómico y hotelero mostró su preocupación ante un contexto complicado. Desde que se restringió el horario hasta las 2:00, las zonas comerciales se vieron desoladas. Los empresarios, cuyas operaciones suelen extenderse más allá del comercio convencional, pidieron a las autoridades que los colectivos funcionen al menos hasta las 2:00 AM. La falta de transporte nocturno no solo dificultó el regreso de los trabajadores, sino que también limitó la llegada de clientes en la noche. “Es alarmante, el centro quedó desierto”, advirtieron desde el sector.
El Sindicato de Empleados de Comercio también criticó fuertemente la medida, señalando que afecta directamente a quienes dependen del transporte público para cumplir horarios extendidos. “Es inadmisible restringir un servicio esencial por problemas financieros”, afirmaron en un comunicado. Cabe destacar que desde el jueves 29 de mayo, los recorridos se habían reducido a frecuencias de sábado, con una disminución del 30% al 40% en la cantidad de unidades.
Bettina Romero, exintendente de Salta y figura influyente, fue una de las primeras en levantar la voz. Calificó la decisión de eliminar el servicio nocturno como “esencial” y subrayó que el Estado tiene la obligación de garantizarlo. “Salta es la única capital del país sin colectivos nocturnos”, afirmó, resaltando el efecto en trabajadores y estudiantes. También mencionó la necesidad de gestionar de manera más eficiente y transparente el presupuesto destinado al transporte.
El miércoles 3 de junio, tras días de caos y crecientes protestas, el gobierno provincial ordenó a las empresas de transporte reanudar el servicio a partir de las cero horas del jueves. La vocera del gobierno, Paula Benavides, comunicó esta decisión en una conferencia de prensa, refiriéndose a la suspensión como “inoportuna, arbitraria y desacertada”. “Las necesidades de la gente no se negocian”, sostuvo, aunque admitió que el gobierno tardó en reaccionar.
En Corrientes, la situación del transporte público se volvió crítica. La ciudad de Mercedes perdió el servicio de colectivos tras el cierre de la empresa Sager, afectando a miles de vecinos. Mientras se buscan alternativas, no hay soluciones rápidas a la vista.
En la capital provincial, la crisis es aún más aguda. Empresas como ERSA y Transporte San Lorenzo implementaron un recorte del 50% en la oferta de colectivos fuera de las horas pico desde principios de mayo. Esto es consecuencia de la caída en los ingresos y el aumento de costos, particularmente del combustible. Los usuarios ahora enfrentan tiempos de espera más largos y menor cobertura.
Este recorte se suma a la suspensión de 23 choferes sin goce de haberes, lo que generó un fuerte rechazo sindical. Las empresas justifican esta decisión en la crisis económica, mientras el gremio advierte sobre el posible agravamiento de la situación. Además, el municipio de Corrientes anunció multas severas para las empresas que no cumplan con las frecuencias pactadas.
Tucumán no se queda atrás. La situación es delicada, y la posibilidad de un aumento del boleto se cierne sobre los usuarios. La UTA aceptó una propuesta para evitar un paro, aunque la tregua es frágil. La discusión sobre los salarios y el aguinaldo quedó en el aire. AETAT, que representa a las empresas, alertó que, según sus cálculos, el boleto debería ser de $2.400 para cubrir los costos operativos, lo que representaría un aumento de más del 90%.
La crisis en el norte no es un caso aislado. Desde diciembre de 2023, el gobierno de Javier Milei ha implementado recortes significativos en los subsidios al transporte, dejando a las provincias con la carga de sostener un sistema que resulta insostenible sin apoyo federal. El panorama se complica aún más por la falta de pasajeros y el aumento de precios del combustible, que llevan a muchos a cuestionar la viabilidad de cientos de líneas de transporte en el país.