Revelan la causa de muerte de Peter Greene, actor conocido

A poco más de dos meses del fallecimiento del actor estadounidense Peter Greene, de 60 años, se supo que su muerte fue por un disparo accidental. Según la Oficina del Médico Forense Jefe de Nueva York, el actor sufrió “una herida de bala en la axila izquierda con lesión de la arteria braquial”.

Esto confirma que Greene se disparó accidentalmente en la axila, lo que generó una lesión fatal en la arteria braquial, responsable de llevar sangre al brazo y la mano. Es una noticia que dejó a muchos de sus admiradores impactados, ya que el actor era muy querido.

La muerte de Peter Greene

El 12 de diciembre, su cuerpo fue encontrado en su apartamento en Manhattan. La alarma fue dada por un vecino que se preocupó al escuchar música a alto volumen toda la noche y no conseguir respuesta al llamar a la puerta. Esa situación llevó a que se solicitara asistencia médica, que finalmente resultó en el descubrimiento del cuerpo de Greene. Su exrepresentante, Gregg Edwards, mencionó que había hablado con él pocos días antes de su fallecimiento, lo que genera una sensación aún más conmovedora para quienes lo conocieron.

La carrera de Peter Greene

Nacido el 8 de octubre de 1965 en Montclair, Nueva Jersey, Greene se adentró en la actuación a comienzos de sus veinte años, ya establecido en Nueva York. Empezó a desarrollar su vocación artística en esta etapa, convirtiéndose en un actor de reparto fundamental para roles intensos y dramáticos.

Su nombre se asocia frecuentemente con personajes oscuros y complejos. En 1994, logró reconocimiento interpretando a dos antagonistas icónicos: Zed, el guardia de seguridad violador de Pulp Fiction, y Dorian Tyrell, el enemigo del personaje de Jim Carrey en La Máscara. Estos papeles lo convirtieron en uno de los villanos más recordados del cine de los 90.

Además de estos roles emblemáticos, participó en películas como The Usual Suspects y Training Day. En la primera, personificó a Redfoot, el estafador que conecta a un grupo criminal con un robo que termina en asesinato. En Training Day, interpretó a Jeff, un detective baleado por el corrupto Alonzo Harris, en una de las escenas más impactantes del film.

Entre sus trabajos más destacados, sobresale Clean, Shaven (1993), donde interpretó a un hombre con esquizofrenia sospechado de asesinato. Este papel extremo mostró su habilidad para abordar registros psicológicos complejos, lo que lo posicionó como un actor multifacético y talentoso.

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