Reservas caen casi u$s100 millones a pesar de compras del BCRA
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) acaba de frenar la recuperación de sus reservas, que sufrieron una caída de casi 100 millones de dólares. Esto sucedió a pesar de que la entidad tuvo un saldo comprador en el Mercado Libre de Cambios (MLC), lo que indica que todavía hay movimiento en el mercado.
Al finalizar su participación en el MLC, el BCRA registró una compra neta de 54 millones de dólares. Sin embargo, las reservas internacionales brutas ahora se sitúan en 46.088 millones de dólares, lo que refleja un descenso de 96 millones de dólares.
Según informan fuentes oficiales, esta caída en el nivel de divisas se debe en gran parte a bajas en las cotizaciones. Por ejemplo, el oro disminuyó casi un 1% hasta los 4.695 dólares la onza, lo que significó una pérdida de 70 millones de dólares en reservas. Además, alrededor de 30 millones de dólares se atribuyeron a pagos de deudas a organismos internacionales.
Un panorama cambiante
En el frente cambiario, el dólar mayorista subió un 1,25%, cerrando en 1.407 pesos. Esto reafirma la tendencia alcista de los últimos días. Al mismo tiempo, se observó una leve disminución de las tasas. La TAMAR cayó del 22,7% al 22,4%, y la BADLAR de 22% a 21,31%, insinuando un entorno financiero un poco más relajado.
A pesar de la reducción de las reservas, el contexto se mantiene favorable, gracias a factores estructurales como el crecimiento del financiamiento corporativo y una cosecha de maíz histórica que sigue aportando divisas. Estos elementos contribuyen a un mercado cambiario que se presenta como claramente “ofrecido”.
Detrás de este rendimiento está ese superávit comercial elevado y la llegada de divisas por financiamiento externo, que están compensando la demanda por importaciones y la dolarización de carteras. En marzo, el BCRA compró 1.671 millones de dólares, impulsado por un superávit comercial de 1.737 millones de dólares y la entrada de créditos financieros de 2.590 millones de dólares.
En el primer trimestre de 2026, las compras totalizaron 4.400 millones de dólares, fomentadas por un fuerte superávit comercial de 5.700 millones de dólares y financiamiento externo. Sin embargo, abril marcó un cambio significativo en esta dinámica.
A pesar de que el sector agroindustrial mantiene un papel clave, el resto de los sectores pasado de ser consumidores a proveedores de divisas. Esto permitió que las compras del BCRA alcanzaran un promedio de 149 millones de dólares diarios—el más alto desde el inicio de la fase de acumulación en 2026.
El mercado internacional de deuda también muestra dinamismo, con emisiones que superan los 1.800 millones de dólares en abril, lo que contribuye a reforzar los flujos de la cuenta financiera. Aun así, hay presiones alcistas sobre el tipo de cambio.
La cosecha récord de maíz impulsa el agro
El verdadero motor de esta situación es el complejo agroexportador, que está brillando con una cosecha gruesa excepcional. Según las estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el primer cuatrimestre del año será histórico, con embarques de maíz superando los 10,3 millones de toneladas, un aumento del 54% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Nunca antes se habían exportado más de 5 millones de toneladas en un solo mes, lo que sitúa al maíz como el gran protagonista.
La exportación total también sorprende al ofrecer unas 40 millones de toneladas de granos y subproductos en los primeros meses del año, un incremento del 11% respecto al récord anterior. La BCR destaca que el maíz está ocupando un lugar preponderante, con proyecciones de producción que podrían alcanzar niveles nunca vistos.
Con la siembra alcanzando las 11,2 millones de hectáreas, se estima una producción cercana a 67,6 millones de toneladas. Esto se atribuye a un excelente rendimiento y a un aumento en las siembras tempranas. Ya se ha cosechado el 32% del área, superando el ritmo del año pasado.
Por otro lado, la cosecha de soja, que tradicionalmente sería parte del panorama, aún no se ha concretado a gran escala, lo que hace que la situación actual sea aún más notable. “En los últimos 26 años, el complejo soja nunca había tenido tan baja participación en las exportaciones agroindustriales durante el primer cuatrimestre”, señalan.
Mirando hacia adelante, el futuro se ve prometedor para el BCRA. La cosecha seguirá introduciendo importantes flujos de divisas, mientras que los ingresos por financiamiento externo podrían continuar en alza.