reacciones tras la victoria de argentina y la actuación de messi
La victoria de la Selección argentina en su debut mundialista causó un revuelo inmediato en la política del país. Tras el emocionante triunfo, dirigentes de diferentes sectores dejaron a un lado las diferencias y se unieron en una celebración que cruzó todo el espectro político.
Uno de los primeros en manifestarse fue el presidente Javier Milei. En sus redes sociales, escribió un breve pero contundente mensaje de festejo. “¡Vamos Argentina carajo…!!!”, exclamó apenas culminó el partido.
Los festejos de los políticos por la victoria de la Selección argentina
La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, también se sumó al festejo. “¡Qué noche increíble… vamos Argentina!”, compartió, acompañando su comentario con una imagen mostrando el número tres con sus dedos, en alusión a los tres goles que Lionel Messi marcó esa noche.
Otro que reaccionó rápidamente fue el ministro de Economía, Luis Caputo, quien seguía el partido mientras viajaba. Su comentario resonó entre los fanáticos: “Cuando el piloto del avión me dijo que habíamos ganado con tres goles de Messi, pensé lo mismo que todos: ¡no puede ser tan genio!” Y no escatimó en elogios al capitán argentino, afirmando que “Messi ya no solo es el mejor jugador de fútbol de la historia. Es el mejor deportista de la historia.”
Desde la oposición, también llegaron mensajes de alegría. El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, optó por una frase breve para unirse a la euforia colectiva: “¡Dale campeón!”, publicó en sus redes.
El expresidente Mauricio Macri no se quedó atrás. En su cuenta, escribió: “Una vez más acompañando a un equipo marcado por el esfuerzo, la superación y el talento, y a un jugador de otro planeta que sigue dándonos alegrías inolvidables. ¡Vamos Messi y vamos Argentina! ¡A defenderla!” Además, hizo hincapié en la organización del mundial, destacando los 48 equipos y los 104 partidos.
Esta no es la primera vez que Messi logra unir a la política argentina. En un contexto donde las disputas entre oficialismo y oposición son el pan de cada día, el fútbol se convierte en una de esas raras ocasiones donde todos pueden ponerse detrás de la misma camiseta. Es un recordatorio de cómo el deporte puede crear lazos, incluso en los momentos más divididos.