Prevén recuperación en la industria y caída en el agro
Tras el dato positivo que sorprendió a todos en diciembre, las primeras proyecciones para enero en nuestra economía se presentan con cierta ambigüedad. Por un lado, parece que la industria manufacturera mostró una mejora, aunque partiendo de un piso muy bajo, y por otro, el sector agropecuario sufrió un retroceso tras haber alcanzado máximos históricos.
El INDEC comunicó este martes que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró su mayor crecimiento mensual en un año y medio durante diciembre, alcanzando un 1,8%. Este alza se debe mayormente a la excelente cosecha de trigo.
A pesar de este crecimiento, hay que tener en cuenta que, sin considerar el sector agropecuario, la actividad económica aún se encuentra un 0,5% por debajo de lo que era en febrero de 2025, según datos de una consultora.
La situación interanual muestra una gran heterogeneidad entre los sectores: el agro, los hidrocarburos y la minería fueron claros ganadores, mientras que la industria y el comercio se encuentran entre los más perjudicados. En el caso de la construcción, aunque detuvo su racha negativa, aún está lejana de recuperar lo que perdió en el primer año del gobierno de Javier Milei.
La industria tuvo un respiro en enero, pero en el agro se diluyó el efecto trigo
En cuanto a enero, cuyos datos el INDEC publicará próximamente, Equilibra proyecta un EMAE estable comparado interanualmente, pero con una posible caída del 0,8% respecto a diciembre. Esta baja se debería a un retroceso del 8% mensual en el agro, dado que la cosecha de trigo impacta mucho más en diciembre que en enero.
“En el primer mes del año, las campañas de maíz y girasol comienzan a cobrar protagonismo, lo que hace que los datos récord del trigo se diluyan”, señala Orlando Ferreres & Asociados. Además, esta consultora informó que la industria logró romper una racha de tres caídas consecutivas, creciendo un 1,2% en enero en comparación con diciembre. Sin embargo, advierten que debido a la estacionalidad en los primeros meses del año, es mejor tomar este dato con cautela hasta tener el panorama del bimestre completo.
A pesar de este alivio en enero, Ferreres indicó en Radio 10 que “salvo en alimentos, el resto de la industria no está mostrando señales positivas”. El sector se ha visto afectado por un cambio de un sistema de “protección excesiva” a la actual desprotección, lo que se agrava con la apreciación del tipo de cambio en un contexto donde el gobierno intenta manejar la inflación, que no baja del 2%.
Por su parte, la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) adelantó un aumento mensual del 2,1% en la industria. Ellos señalan que entre septiembre y noviembre pasados, la producción había estado en mínimos, lo que muestra posibles puntos de giro para la fase contractiva de la industria que comenzó en febrero de 2025. A pesar de esto, el retroceso en la producción está afectando a mucha actividad, alcanzando al 65% de los sectores en el trimestre de noviembre a enero.
En comparación con enero de 2025, hubo una mejora del 4% en la producción de bienes de consumo no durable, impulsada sobre todo por alimentos. No obstante, la fabricación de bienes intermedios cayó un 3,5%, afectada por insumos de construcción, textiles, químicos, plásticos y papel. La producción de bienes de capital y de consumo durable, por otro lado, tuvo caídas significativas, del 15,5% y 21,3%, respectivamente.
Las expectativas para la actividad económica hacia adelante
De cara a febrero, FIEL no es tan optimista. El reciente cierre de la planta Fate podría traer un nuevo descenso en la producción de neumáticos y se prevén paradas en la industria automotriz.
A futuro, Equilibra remarcó que el EMAE podría anticipar un arrastre estadístico positivo del 0,8% para este año. Si la economía logra mantenerse en el nivel de actividad que alcanzó en el último cuarto del año pasado, se estima que el Producto Bruto Interno podría crecer un 0,8% en 2026.