precios y opciones de energía eléctrica y gas

Con la llegada de los primeros fríos, decidir cómo calefaccionar el hogar se convierte en un verdadero desafío. Hay muchas opciones en el mercado, pero no todos los hogares pueden acomodar cada tipo de calefacción. Además, cada modelo tiene sus propias medidas de seguridad que debemos considerar.

No tener en cuenta estos aspectos puede tener graves consecuencias para nuestra salud. Y, por si fuera poco, está el tema del precio de los equipos y los costos que generan; hay alternativas eléctricas y a gas, y cada una tiene su propio impacto en el bolsillo.

Qué hay que tener en cuenta antes de elegir una estufa

Uno de los puntos más importantes al elegir una estufa es el tamaño del ambiente que querés calentar. No todos los dispositivos funcionan igual, y optar por una estufa que no tenga la potencia necesaria puede resultar en espacios que tardan mucho en calentar o, peor aún, un consumo mayor por el uso prolongado.

También es clave considerar el tipo de instalación y el uso que le vas a dar. Las estufas eléctricas son más prácticas, ya que se pueden mover y utilizar en diferentes espacios, mientras que las estufas a gas requieren ciertas condiciones para funcionar de manera segura dentro de casa.

Y la seguridad es otro aspecto crítico. En el caso de las estufas eléctricas, el riesgo se asocia al uso, como enchufes en mal estado o su proximidad a materiales inflamables. En cuanto a las de gas, la ventilación es clave: una mala instalación o la falta de aire puede generar monóxido de carbono. Por eso, es fundamental usarlas en condiciones adecuadas.

Estufas eléctricas vs estufas a gas: ventajas y desventajas

Las estufas eléctricas son de las opciones más simples de usar. Se enchufan y empiezan a calentar rápidamente, sin necesidad de instalación, lo que las convierte en una alternativa ideal para espacios pequeños o medianos. Suelen tener un precio más accesible al momento de la compra, aunque el costo de la electricidad puede hacerse sentir si se usan durante muchas horas.

Por otro lado, las estufas a gas ofrecen mayor potencia y son más eficaces para calentar ambientes grandes o para uso continuado. Dentro de este grupo, hay diferencias relevantes. Las estufas sin salida al exterior toman aire del ambiente, lo que significa que necesitan ventilación constante.

Las de tiro balanceado, en cambio, funcionan con un sistema cerrado que toma aire del exterior y expulsa los gases al exterior. Esto significa que el aire interior no se ve afectado, lo que las hace una opción popular para dormitorios o espacios cerrados, aunque siempre hay que asegurarse de que tengan una instalación correcta.

Precios y tipos de estufas en el mercado

En abril de 2026, los precios de las estufas varían bastante según el tipo de calefacción. Entre las estufas eléctricas, los modelos más básicos, como las de cuarzo o halógenas, oscilan entre $26.000 y $55.000. Son ideales para espacios pequeños o para un uso ocasional en casa.

En un rango intermedio están los convectores y caloventores, con precios que van de $50.000 a $130.000. Estos modelos ofrecen más potencia y mejor distribución del calor, además de funciones como termostatos que regulan el consumo. Los equipos más eficientes se encuentran entre $110.000 y $230.000, con mejoras en rendimiento y tecnología.

En el caso de las estufas a gas, la diferencia de precios es más marcada. Los modelos sin salida al exterior oscilan entre $220.000 y $350.000, siendo opciones comunes para calentar ambientes medianos o grandes. Las estufas de tiro balanceado, que son más seguras ya que no toman aire del interior, tienen un precio que va de $240.000 a $430.000.

Finalmente, los hogares o leños a gas están en el segmento más alto; los kits básicos comienzan desde $160.000 y las estructuras completas pueden superar los $600.000, dependiendo del diseño y la capacidad. Además de calentar, muchas personas buscan que tengan un atractivo visual similar al de una chimenea.

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