por qué es complicado reducir las retenciones fiscales
Los dirigentes del sector agropecuario continúan levantando la bandera de las retenciones cero, un reclamo que, aunque parece razonable, se vuelve impracticable sin un revivir de otros sectores que también han sufrido con el cambio de modelo económico.
Este año, el Gobierno se enfrenta a una caída en la recaudación de impuestos, situación que surge, entre otras cosas, por la disminución de solo unos puntos en los derechos de exportación a los granos implementada el año pasado.
Según datos proporcionados por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), se espera que este año la presión tributaria disminuya en 0,7 puntos porcentuales, bajando del 21,5% en 2025 al 20,8%, marcando el nivel más bajo desde 2006.
Es importante entender que la presión tributaria se refiere a la relación entre el dinero recaudado y el Producto Bruto Interno (PBI). Puede suceder que, si la economía crece pero la recaudación se mantiene igual, la presión disminuya. O también puede ocurrir que la economía crezca poco, como está pasando en Argentina, y la recaudación caiga, generando el mismo efecto. Además, la reducción de la presión puede deberse a decisiones políticas, como la baja en alícuotas, o a una situación económica negativa que afecta los ingresos.
En diciembre del año pasado, el Gobierno nacional determinó una baja permanente de los derechos de exportación. En este contexto, las retenciones sobre la soja bajaron del 26% al 24%, y otros productos como el maíz, el trigo y el girasol también vieron reducciones significativas en sus tasas.
El 21 de mayo, se anunció una nueva baja: el trigo y la cebada pasaron del 7,5% al 5,5% desde junio, y se anunció una nueva reducción para la soja que comenzará en enero de 2027.
¿Cuál fue el impacto en la recaudación?
El informe del IARAF examina cómo cada impuesto contribuye al total recaudado. En este sentido, señala que la pérdida de ingresos por IVA es responsable de la mayor contracción, con 0,43 puntos porcentuales del PBI, seguida por los derechos de exportación (-0,19) y las contribuciones a la Seguridad Social (-0,15). Estos números reflejan que la caída en la actividad de los sectores vinculados al comercio está afectando negativamente la recaudación del IVA, dificultando cualquier intento del Gobierno por reducir otros impuestos.
Además, hay una notable disminución en las contribuciones a la Seguridad Social, lo que se puede relacionar directamente con la baja en el empleo registrado, una realidad que muchos en Argentina conocen de cerca.
Retenciones: la presión tributaria al campo ya bajó
El IARAF señala que la presión tributaria efectiva nacional para 2026 se posicionará en los niveles más bajos de las últimas dos décadas, con una reducción cercana a 1,8 puntos porcentuales del PBI en comparación con 2023. Esta disminución se concentrará principalmente en el IVA, el Impuesto PAIS, y los Derechos de Exportación.
Cabe mencionar que, como 2023 estuvo marcado por una sequía, el año de referencia más apropiado para comparar sería el 2022. En relación a ese período, la presión fiscal de los impuestos vinculados al comercio exterior cayó de 3,19% a 1,34%, siendo en gran parte atribuible a la eliminación del Impuesto PAIS y a la disminución de las retenciones.
Cae la recaudación
El equipo económico está notando que se está complicando lo que, hasta ahora, había sido el punto fuerte del modelo: el ancla fiscal. Para mantener el superávit acordado con el FMI, están recurriendo a ingresos extraordinarios como ganancias del BCRA, privatizaciones y retrasos en pagos. En cambio, lo que previamente había sido un punto débil, que eran las reservas internacionales, ahora se están fortaleciendo.
Entre los tributos, los derechos de exportación fueron los que más perdieron recaudación. En los primeros seis meses del año, el fisco reportó una caída del 5,3% en sus ingresos, siendo las retenciones las que experimentaron la mayor baja, con un 40%. Otros áreas también sufrieron, como los impuestos internos, que cayeron un 18,1%.
Los tributos que lograron un aumento real fueron el impuesto a los combustibles (19,6%), Bienes Personales (7%) y Ganancias (2,1%). Si se excluyen los tributos vinculados al comercio exterior, la recaudación total también muestra una disminución del 3,6% en términos reales interanuales.
El principal impuesto, el IVA neto de devoluciones, sufrió una baja del 7,7% en comparación con el primer semestre de 2025. Mientras tanto, los aportes y contribuciones a la seguridad social cayeron un 4% interanual, reflejando una realidad que muchos argentinos conocen bien en sus vidas cotidianas.