Petro desmiente a Noboa y rechaza vínculo con narco ecuatoriano
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, salió al paso de unas declaraciones de su colega ecuatoriano, Daniel Noboa, quien lo relacionó de manera indirecta con José Adolfo Macías Villamar, conocido como Fito, el líder de Los Choneros, una banda criminal que ha causado estragos en Ecuador.
Las palabras de Noboa fueron expresadas durante una entrevista. Él insinuó que Petro tuvo encuentros con miembros de la Revolución Ciudadana, un partido con posibles vínculos con el narcotraficante. Aunque no afirmó un contacto directo, la insinuación fue suficiente para encender la polémica.
Petro no tardó en reaccionar. En un mensaje publicado en X, la red social, negó rotundamente cualquier relación con el narcotraficante: “Nada, no conozco al tal Fito ni a sus amigos”, afirmó. También especificó que sus visitas a Ecuador se limitaron a ceremonias oficiales y que su país ha colaborado con la captura y entrega de criminales ecuatorianos.
Un nuevo choque en una relación ya desgastada
Este cruce de acusaciones no es un hecho aislado, sino que suma un nuevo capítulo a las tensiones entre las administraciones de Colombia y Ecuador. Petro, además de desmentir a Noboa, lo acusó de dejarse influenciar por sectores de la extrema derecha colombiana, indicando que repetía información sin fundamento.
El presidente colombiano mencionó que hay una operación en marcha para involucrarlo en historias fabricadas. También reveló que habló sobre este tema en su reunión con Donald Trump en la Casa Blanca en febrero, aunque según él, el asunto quedó en manos de Marco Rubio, exsecretario de Estado.
La figura de Fito vuelve al centro de la escena
La mención de Fito trae nuevamente a la superficie la grave problemática del crimen organizado en Ecuador. Este líder, quien escapó de prisión a principios de 2024, fue recapturado en junio de 2025 y luego extraditado a Estados Unidos. Actualmente enfrenta cargos federales en Nueva York relacionados con narcotráfico y tráfico de armas, siendo este caso clave en la lucha ecuatoriana contra el crimen organizado.
La situación entre Noboa y Petro refleja un deterioro en las relaciones políticas entre Bogotá y Quito. Recientemente, ha habido choques públicos y desacuerdos sobre temas de seguridad y políticas regionales. Esta nueva controversia solo eleva la tensión entre dos gobiernos que, por ahora, no parecen estar cerca de encontrar un camino de resolución.