Nuevo plan del Gobierno para distribuir fondos al transporte
La Secretaría de Transporte ha dado un paso importante al aprobar una nueva forma de distribuir las compensaciones tarifarias a las líneas de colectivos en Argentina. Esta metodología busca incorporar indicadores de calidad, regularidad y eficiencia operativa, y el objetivo es vincular parte de los subsidios al rendimiento de las empresas.
El Gobierno ha publicado recientemente una reforma significativa en el sistema de subsidios al transporte público de pasajeros. A partir de ahora, las compensaciones que reciben las empresas de colectivos tomarán en cuenta aspectos como la calidad y la eficiencia de los servicios que ofrecen. Esto se hace en un intento por mejorar la oferta y garantizar que los recursos se utilicen de la mejor manera posible.
La resolución 31/2026, oficializada este lunes por la Secretaría de Transporte, establece nuevas maneras para calcular cómo se distribuyen estos subsidios. La idea es que el sistema no solo sea más transparente, sino que también genere incentivos para que las empresas eleven la calidad de su servicio.
En este contexto, el equipo liderado por Mariano Plencovich destaca que el esquema actual ha servido para mejorar la transparencia. Sin embargo, es crucial avanzar hacia un modelo que motive a las empresas a mejorar continuamente.
La resolución menciona que se busca un modelo que incentive la mejoría constante en el servicio, promueva la eficiencia en el uso de recursos públicos y establezca un control más sólido. La nueva metodología entrará en vigor a partir de las liquidaciones de junio de 2026, afectando a las empresas que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Para llevar a cabo este nuevo esquema, la Subsecretaría de Transporte Automotor ha desarrollado indicadores que vinculan la calidad, regularidad y consistencia operativa. Algunos de los aspectos que se tendrán en cuenta incluyen el cumplimiento de los recorridos, la puntualidad en las frecuencias y la antigüedad de los vehículos.
Además, se integrarán datos de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), del sistema SUBE y de Nación Servicios S.A. Esto permitirá crear un índice de operatividad que favorecerá la comparación entre distintas empresas.
El Gobierno argumenta que esta modificación tiene como objetivo consolidar un servicio de transporte público más eficiente y coordinado, asegurando que la distribución de fondos estatales esté en línea con el cumplimiento de las obligaciones operativas de las empresas.
Esta decisión forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno para revisar subsidios y fortalecer el control del uso de recursos públicos. El transporte sigue siendo uno de los sectores que más apoyo estatal recibe para poder mantener las tarifas que los usuarios deben pagar.