Nuevas funciones de inteligencia artificial para compras online

La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser solo una herramienta para el servicio al cliente y se ha convertido en una pieza clave del mundo del ecommerce. Esta transformación, que los expertos prevén se intensificará a partir de 2026, está cambiando la manera en que los consumidores interactúan con las tiendas online. Ya no solo se trata de responder preguntas, sino de influir en qué, cómo y cuándo compramos.

En la actualidad, el consumo digital avanza hacia una “economía de lo inmediato”. Esto significa que las personas toman decisiones de compra en cuestión de segundos, movidos por la necesidad de rapidez y experiencias que sean lo más simples posibles. Así lo señala la consultora Okto, resaltando que un 41% de los consumidores se consideran espontáneos en sus decisiones de compra. Si hay fallas o demoras, el 18% puede abandonar su carrito en un abrir y cerrar de ojos.

Este nuevo escenario exige herramientas que no solo respondan preguntas, sino que interpreten las intenciones de los usuarios, reduzcan la fricción y los acompañen durante todo el proceso de compra, desde que descubren un producto hasta que completan el pago.

De auxiliar a protagonista del ecommerce

Según un informe de DHL en Argentina, el 80% de los consumidores está interesado en utilizar funcionalidades de compra impulsadas por IA, como asistentes virtuales y recomendaciones personalizadas. Además, 1 de cada 4 personas ya ha hecho compras usando comandos de voz.

Esta tendencia va más allá de la curiosidad. Los datos muestran que los sitios de ecommerce que implementan IA han visto un crecimiento del tráfico del 83% interanual, y los usuarios que acceden por estos medios tienen un 30% más de chances de completar una compra que aquellos que utilizan métodos tradicionales. Esto no es casual: estudios indican que las experiencias personalizadas potenciadas por IA pueden mejorar las tasas de conversión hasta un 30% y aumentar la satisfacción de los compradores al entender mejor sus preferencias.

Pablo Dorado, Director Comercial de Botmaker para Latinoamérica, destaca que este año los consumidores no solo aceptarán la IA, sino que exigirán experiencias inteligentes, seguras y personalizadas. Las marcas que adopten la IA de manera estratégica estarán mejor posicionadas para establecer vínculos duraderos con sus usuarios.

La IA ya no se limita a resolver problemas técnicos; analiza, personaliza y guía a los consumidores, a menudo anticipando sus decisiones. Esto crea un nuevo tipo de consumidor, más exigente y conectado, en un ecosistema donde la IA se convierte en un socio estratégico en el logro de resultados comerciales.

La personalización de la experiencia como regla de oro

Los algoritmos de IA han evolucionado y ahora funcionan como asesores inteligentes, capaces de interpretar el lenguaje natural y anticipar necesidades. Los motores de recomendación analizan el historial de navegación y los patrones de comportamiento, sugiriendo productos y reduciendo el esfuerzo cognitivo del consumidor, lo que incrementa las probabilidades de compra. Este fenómeno se observa tanto en América Latina como en el resto del mundo.

El uso constante de IA ha transformado las expectativas de los consumidores. Para 2025, más del 70% de las ventas online estarán influenciadas por recomendaciones generadas por IA, y se cree que en 2026, la personalización será el estándar de la industria.

Las marcas que utilizan IA con éxito lo hacen en distintas etapas del proceso, desde asistentes que responden preguntas sobre talles y políticas de devolución hasta interfaces que comparan ofertas y sugieren productos de forma proactiva. Estas experiencias asistidas por IA generan resultados tangibles en términos de conversión y fidelización.

Grandes plataformas tecnológicas están apostando por este cambio. Amazon, por ejemplo, invierte miles de millones en IA para enriquecer la experiencia de compra del usuario final.

Cómo ganar la confianza del comprador remoto

A pesar de estos avances, la confianza sigue siendo clave para que los consumidores acepten que la IA los asesore o complete compras. Encuestas en el ámbito internacional muestran que, aunque muchos valoran las recomendaciones personalizadas, solo alrededor del 34% se siente cómodo permitiendo que un asistente de IA haga compras por ellos sin intervención humana.

Esto refleja una preocupación creciente por la privacidad y la necesidad de transparencia en el uso y protección de datos, algo que cada vez más consumidores exigen para confiar en las decisiones automatizadas.

La claridad es esencial, ya que estudios académicos indican que la percepción de justicia, transparencia y el tratamiento ético de los datos son fundamentales para construir confianza en soluciones de IA.

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