NASA selecciona astronautas para la misión Artemis III
La NASA compartió este martes la emocionante noticia de los cuatro astronautas que formarán parte de la misión Artemis III. Este vuelo de prueba, programado para fines del próximo año, será clave para poner a prueba los sistemas de acople de las naves lunares, que son obra de SpaceX y Blue Origin.
La tripulación está compuesta por los estadounidenses Andre Douglas, Frank Rubio y Randy Bresnik, junto al italiano Luca Parmitano, quien representa a la Agencia Espacial Europea. El anuncio se llevó a cabo en una ceremonia en Houston, donde el administrador de la NASA, Jared Isaacman, destacó la importancia de la misión.
Con Artemis III, se da un paso fundamental en el programa Artemis, que busca llevar astronautas nuevamente a la superficie lunar y asegurar una presencia a largo plazo en la Luna. Aunque esta misión no irá directamente a la Luna, servirá como un ensayo crucial para futuros viajes.
Randy Bresnik, con 58 años y experiencia como piloto de pruebas, será el comandante de la misión. En la tripulación también hay un astronauta que ostenta el récord de permanencia en el espacio y un novato, además de Luca, que se convierte en el primer europeo en participar en una misión Artemis.
Cómo será la misión Artemis III
Este vuelo tendrá una duración de aproximadamente dos semanas y se llevará a cabo en órbita baja terrestre. Allí, varias naves realizarán maniobras de aproximación, acople y separación. La NASA lo describe como una campaña de múltiples lanzamientos, que incluirá tres de los cohetes más potentes del planeta.
Primero despegará Blue Moon, el módulo lunar de Blue Origin. Luego será el turno de la cápsula Orion, que llevará a los cuatro astronautas y será impulsada por el cohete Space Launch System de la NASA. Durante unos dos días, ambas naves estarán acopladas mientras la tripulación hace pruebas y experimentos tecnológicos.
Después, Blue Moon se separará de Orion para dar paso a Starship, la nave desarrollada por SpaceX, que intentará acoplarse durante un día antes del regreso a casa de la tripulación.
Este ensayo es crucial para la NASA, ya que permitirá probar por primera vez en el espacio los módulos lunares seleccionados para las próximas etapas del programa: Starship, de Elon Musk, y Blue Moon, de Jeff Bezos.
Retrasos y presión por la competencia con China
El programa Artemis enfrenta una intensa presión geopolítica, especialmente con la carrera espacial contra China, que planea llevar astronautas a la Luna en 2030. Además, tanto SpaceX como Blue Origin han enfrentado demoras en el desarrollo de sus naves, lo que obligó a la NASA a ajustar su cronograma.
Para la misión de 2027, será necesario que Starship y un prototipo de Blue Moon estén listos para lanzarse casi simultáneamente. SpaceX probó hace poco una nueva versión de su cohete Starship, dotada de mejoras específicas para futuras misiones lunares.
En cuanto a Blue Origin, la situación es más complicada, ya que su cohete New Glenn explotó el mes pasado en Florida mientras se preparaba para lanzar satélites de Amazon. Este incidente dañó gravemente su plataforma operativa y dejó su cohete fuera de uso por varios meses.
A pesar de estos contratiempos, la NASA se muestra optimista. Jeremy Parsons, responsable del programa Artemis, enfatizó que están seguros de que New Glenn estará listo a tiempo.
El lugar de Italia en la misión
La inclusión de Luca Parmitano es un logro significativo para Italia y la Agencia Espacial Europea, especialmente en un momento crucial para los socios internacionales de la NASA. Parmitano, de 49 años, se unió al cuerpo de astronautas de la ESA en 2009 y cuenta con dos vuelos previos al espacio.
Él será el primer astronauta europeo que participa en una misión Artemis, siendo el segundo no estadounidense en el programa, después del canadiense Jeremy Hansen, quien será parte de Artemis II.
Esta designación sigue a una reestructuración del programa por parte de la NASA, que había cancelado planes para una estación espacial en órbita lunar llamada Gateway, optando por concentrarse más en la construcción de una base en la superficie lunar.
Esta decisión sorprendió a varios aliados internacionales que habían estado trabajando durante años en componentes clave para Gateway, como la Agencia Espacial Europea, Canadá y Japón. Poco después, la NASA firmó un acuerdo con Italia para colaborar en el desarrollo de la futura base lunar.
El presidente de la Agencia Espacial Italiana, Teodoro Valente, celebró la elección de Parmitano, afirmando que su participación “confirma y refuerza” el papel de Italia y Europa en la exploración espacial.