MSU reporta $8.512 millones y amplía su producción agrícola
MSU, una de las empresas agrícolas más importantes de Argentina, acaba de cerrar el primer semestre de su ejercicio 2025/26 con una ganancia neta de $8.512 millones. Este resultado se dio gracias al aumento en la producción, la valorización de cultivos y la expansión de áreas sembradas. El periodo finalizó el 31 de diciembre de 2025 y mostró un impresionante aumento del 47% en los ingresos en comparación al año anterior, todo en un contexto de crecimiento y mayor enfoque en cultivos estratégicos.
La compañía reportó ingresos por producción de $134.237 millones, frente a $91.586 millones en el mismo período del año pasado. Este incremento se debió tanto a mayores volúmenes cosechados como a precios más altos. Aunque también se notó un aumento en los costos por la mayor actividad, el impacto positivo de la valorización de los activos agrícolas ayudó a equilibrar la situación.
El resultado operativo ascendió a $14.514 millones, superando los $8.852 millones del año anterior, lo que refleja una mejora clara en el desempeño del negocio agrícola. La valorización de los productos agrícolas aportó más de $49.106 millones, reafirmando la rentabilidad del semestre. Si bien el resultado final fue inferior al del año anterior debido a efectos negativos en el resultado financiero y el impuesto a las ganancias, se logró mantener un desempeño operativo sólido junto con una importante expansión en la estructura productiva.
Trigo récord y fuerte crecimiento en maíz y girasol
En cuanto a la producción, el semestre estuvo lleno de logros. MSU alcanzó un récord histórico en trigo, sembrando 34.698 hectáreas, un 30% más que la campaña previa. El rendimiento promedio fue de 4.105 kg por hectárea, con una producción total de 142.446 toneladas, ambas cifras superiores a lo esperado.
Este avance se vio favorecido por buenas condiciones de humedad en otoño, especialmente en el NEA, y por una mayor diversificación geográfica. Se destacaron rendimientos en la Pampa Húmeda, con 5.367 kg/ha, y en el Litoral, con 4.991 kg/ha, gracias a mejoras en prácticas de fertilización y control sanitario.
En maíz de primera, se sembraron 15.487 hectáreas, un 46% más que el año anterior, producto de un reordenamiento de rotaciones y el aprovechamiento de buenos perfiles de humedad. Por otro lado, el maíz tardío llegó a 69.644 hectáreas, mientras que el maíz de segunda sumó 14.342 hectáreas, marcando un impresionante aumento del 379% interanual, impulsado por el incremento en la superficie de trigo y girasol que permitió más siembras de segunda.
El girasol también tuvo un crecimiento notable, con 11.502 hectáreas sembradas, de las cuales 2.756 correspondieron a girasol oleico. Esta expansión se centró sobre todo en el NEA y el sudeste de Buenos Aires, favorecida por las condiciones de humedad y por una buena relación de precios.
Soja: eje central con ajustes en la planificación
La soja sigue siendo uno de los cultivos centrales del portafolio de MSU. Al finalizar el semestre, se había sembrado el 61,4% de una superficie prevista de 64.466 hectáreas, lo que representa una reducción del 11% en comparación con la campaña anterior. Esta decisión se alinea con la planificación productiva de la compañía.
La menor velocidad de siembra en el NEA se debió a excesos hídricos al inicio, aunque al concluir el período, las condiciones eran generales favorables. Los lotes en la región central estaban en mayor parte entre los estados de desarrollo V5 y R2, con poca presión de plagas y buen control de malezas.
En cuanto a la soja de segunda, la superficie prevista alcanzó 27.426 hectáreas, un 6% más interanual, con un avance de siembra del 84% al 31 de diciembre. Esta estrategia incluyó un aumento en la participación del NEA, pisando del 2% al 13% del total.
Además, la empresa mantuvo su estrategia nicho en soja No GMO, con 1.858 hectáreas sembradas sin eventos biotecnológicos, similares a ciclos previos, que se orientan hacia mercados diferenciados.
Del mismo modo, el maní se consolidó como un cultivo estratégico, con 8.982 hectáreas sembradas, un 44% más que el año anterior. Este crecimiento está ligado a la construcción de una planta de procesamiento en Rufino, Santa Fe, que se prevé que entre en funcionamiento en el primer semestre del año.
Durante este tiempo, se terminaron instalaciones clave, incluyendo maquinaria y sistemas de secado y descarga, avanzando en la línea principal de proceso. Esta planta permitirá a MSU captar mayor valor agregado e integrar la producción primaria y la industrialización.