Milei responde a Harari y defiende su plan de empresas con IA
El cruce entre Javier Milei y Noah Harari comenzó tras un artículo del presidente argentino en el Financial Times, donde se abordó la posibilidad de reconocer “sociedades automatizadas” sin intervención humana directa. Harari respondió en el mismo medio, advirtiendo que dar personalidad jurídica a estos agentes de inteligencia artificial podría permitirles adquirir activos, contratar empleados, litigar y participar en el comercio internacional, sin que haya un humano detrás de esas decisiones.
El jueves, frente a las preocupaciones de Harari, Milei emitió un comunicado en inglés que fue compartido por la Oficina del Presidente. En este texto, el mandatario intentó explicar mejor su propuesta, negando que el reconocimiento legal de estas sociedades posea una amenaza automática para el sistema económico o democrático.
El presidente expresó: “Siempre es un placer y un honor que Noah Harari comente una de las ideas de uno. Sin embargo, la preocupación de Harari sobre las sociedades de responsabilidad limitada operadas por IA me parece inesperada”. Para Milei, la discusión debería centrarse en cómo estas nuevas empresas se integrarían en el marco legal existente.
Javier Milei defendió la personalidad jurídica para empresas de IA
En su defensa, Milei argumentó que otorgar personalidad jurídica no es algo nuevo ni peligroso, sino que es una herramienta ya consolidada en el derecho comercial. Esta figura legal permite que una organización cuente con un patrimonio propio, gestione relaciones jurídicas y sea responsable ante reclamaciones, sanciones o daños.
El presidente sostuvo que, si las empresas manejadas por IA presentan más riesgos que las tradicionales, como sostiene Harari, entonces el argumento a favor de encuadrarlas legalmente se vuelve más fuerte. “Los temores de Harari son, en mi opinión, un apoyo a la idea de la personalidad jurídica, no una oposición”, aseguró Milei.
Además, el mandatario cuestionó la advertencia sobre la capacidad de la IA para detectar vacíos legales. Señaló que los humanos también cometen esas faltas y eso no eliminó las estructuras corporativas tradicionales.
El cruce por los riesgos de la inteligencia artificial
Harari había manifestado que reconocer jurídicamente a agentes de IA podría abrirles las puertas a sistemas financieros, económicos y políticos, con consecuencias impredecibles. Milei, en cambio, defendió que una firma autónoma estaría sujeta al Estado de derecho “exactamente del mismo modo que cualquier corporación convencional”.
Por último, rechazó comparar las futuras compañías autónomas con la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, ya que esta última contaba con poderes soberanos delegados por el Estado. Para Milei, una empresa dirigida por IA en un marco jurídico moderno no tendría poder soberano ni monopolio de la fuerza. De esta manera, podría ser disuelta, embargada o sancionada en caso de incumplimiento. Según él, “una empresa autónoma que opere bajo un marco jurídico no está escapando de la ley; se está sometiendo a ella”.
Este debate se desarrolla mientras el gobierno argentino impulsa una nueva categoría jurídica destinada a sociedades administradas por inteligencia artificial, una iniciativa promovida por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.