Más de 450 comercios cierran por quiebra definitiva
El mundo de la moda está pasando por un momento bien complicado. La inflación, los cambios en los hábitos de consumo y el auge de las ventas online están afectando mucho, hasta a las cadenas más conocidas que dependen de sus locales en los shoppings.
Además, hay una competencia feroz con marcas de bajo costo y plataformas internacionales que ofrecen ropa a precios irrisorios. Este panorama hace que las empresas más tradicionales no puedan sostener sus estructuras comerciales. Un claro ejemplo de esto es Francesca’s.
Qué pasó con Francesca’s
Francesca’s, una cadena de moda femenina, anunció su quiebra y el cierre de más de 450 locales en Estados Unidos. La situación está tan crítica que están realizando liquidaciones masivas para deshacerse de su inventario.
Fundada en 1999 en Houston, Texas, esta marca tuvo un crecimiento rápido. Comenzó como boutiques que ofrecían ropa, accesorios y regalos dirigidos al público femenino. Con el tiempo, llegó a tener cientos de tiendas en centros comerciales y generaba más de 500 millones de dólares anuales.
La popularidad de la marca incluso la llevó a cotizar en la bolsa de valores. Sin embargo, el crecimiento del comercio electrónico y la baja en el tráfico de shoppings empezaron a impactar su rendimiento financiero.
Afectaciones Financieras
En los últimos años, la situación se volvió insostenible. La empresa acumuló deudas de alrededor de 250 millones de dólares, lo que la llevó a un proceso judicial de quiebra y liquidación.
Pasando por un momento exitoso en el mercado, Francesca’s ya había estado en crisis en 2020, cuando se declaró en bancarrota por primera vez debido a la pandemia de COVID-19 y la caída del comercio minorista. Luego trató de reorganizarse con nuevos inversores y cambios en su estrategia, pero esos ajustes no fueron suficientes para solucionar los problemas que enfrentaba.
Ahora, la compañía ha decidido liquidar todo: todos los locales cerrarán, se venderá el inventario a precios muy bajos y el proceso se llevará a cabo bajo el Capítulo 11 de la ley de quiebras de EE.UU., buscando ordenar sus deudas y obligaciones con los acreedores.