Los goles de Maradona y la historia de las Islas Malvinas
El análisis del jefe de Estado no incluyó críticas a los jugadores, y entendió que sus acciones pueden responder a la “emoción” del momento en el campo de juego. “A un político no se le puede permitir actuar así. No podés hacer declaraciones que suenen como una declaración de guerra”, subrayó.
Milei también se mostró optimista sobre las negociaciones con Inglaterra. “Logramos que la ONU exhorte a Inglaterra a dialogar con nosotros. Eso ya pasó”, destacó. Agregó que el apoyo que están recibiendo es considerable: “Estados Unidos se ha manifestado a nuestro favor, China también, y una parte de los ingleses considera que las Malvinas deben volver a manos argentinas”.
Lo curioso es que China ha apoyado formalmente el reclamo argentino desde finales de 1982, justo tras terminar la guerra. En 2022, un representante chino en la ONU instó a ambos países a seguir las resoluciones de la Asamblea General sobre el tema. Es un camino complicado, especialmente porque tras el Mundial, muchos políticos británicos reiteraron la soberanía del Reino Unido sobre las Malvinas, aunque hay quienes piensan que esa situación no puede permanecer indefinidamente.
Milei, en un tono bastante directo, comentó que algunas reacciones son “bravuconadas propias de un barrabrava”, sugiriendo que no llevan a nada productivo.
Javier Milei, a favor de Manuel Adorni
Durante la charla, Milei se refirió a Manuel Adorni, el exjefe de Gabinete que renunció en medio de acusaciones por enriquecimiento ilícito. “Hablé con él hace poco. Si bien estuve en muchos viajes y no pude verlo, para mí, Adorni es honesto”, afirmó el presidente, quien también criticó la cobertura del caso en los medios.
Adorni dejó su puesto tras admitir que había falseado declaraciones juradas y evadido impuestos. Aunque su situación es complicada, Milei prefirió no comentar detalles de esas confusiones. En cambio, defendió que será la justicia la encargada de esclarecer los hechos y mantuvo la postura de que todos son inocentes hasta que se demuestre lo contrario.
Rechazo al swap con EE.UU.
Más adelante, Milei desmintió que la estabilidad cambiaria lograda en el último tiempo se deba a la ayuda financiera de Estados Unidos. Afirmó que el Gobierno enfrentó una fuerte presión sobre el dólar tras las elecciones legislativas y enfatizó que las medidas adoptadas por su administración fueron clave en esta situación.
Algunos sostienen que el swap con EE.UU. fue crucial para superar las tensiones cambiarias, pero el presidente aseguró que esos aportes representan menos del 5% del total de la presión financiera. “Es deshonesto intelectualmente decir que todo se debe a Estados Unidos”, acotó.
Milei también se defendió de las críticas por no haber conseguido una inflación cero como había prometido. Explicó que la política monetaria tiene un rezago de 24 meses, y que la cantidad de dinero se pudo ajustar recién después de limpiar el balance del Banco Central.
El rumbo económico del Gobierno
Ante las críticas sobre la inflación, Milei destacó que hay diferencias entre la inflación mayorista y el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Defendió que sus proyecciones se basan en la inflación mayorista, que en algunos meses incluso mostró deflación. En cuanto a la cobertura mediática, no dudó en señalar que hay intereses detrás de algunas informaciones.
Afirmó que esta situación de inflación varía con el tiempo y que siempre es más lenta de solucionar en comparación con la inflación mayorista. “Nunca se vio un gobierno resistir una corrida financiera que supusiera el 50% de las reservas”, mencionó, refiriéndose a la etapa crítica que atravesaron. En resumen, el presidente sostiene que han enfrentado desafíos sin precedentes en la historia económica del país.