Los empresarios tecnológicos que estuvieron con Trump y Xi Jinping

Con el avance de la tecnología en China, Nvidia se posicionó rápidamente como un proveedor clave para varias empresas del sector. En 2017, ya anunciaba que estaba proveyendo chips a importantes nombres emergentes en inteligencia artificial y en servicios en la nube, como Baidu, Tencent y AliCloud, que es parte de Alibaba.

Pero todo dio un giro en 2022, cuando el gobierno de Joe Biden impuso restricciones a la exportación de tecnología hacia China y Rusia. Esta medida afectó de lleno a Nvidia, ya que se bloquearon las ventas de dos de sus procesadores más avanzados: el A100 y el H100. La empresa comunicó al gobierno estadounidense que estas limitaciones podrían poner en riesgo cerca de 400 millones de dólares en ventas a clientes chinos.

Jensen Huang, el CEO de Nvidia y nacido en Taiwán, defendió la continuidad de Nvidia en China, incluso mientras el país acelera su propio desarrollo de semiconductores para disminuir su dependencia tecnológica del exterior. Un vocero de la empresa mencionó que Huang participó en cumbres por invitación del expresidente Trump para apoyar a Estados Unidos y sus metas.

A raíz de estas restricciones, el desarrollo tecnológico local en China cobró impulso. Compañías como DeepSeek ya están trabajando en soluciones nacionales capaces de sustituir parte de la infraestructura de Nvidia, incluyendo el sistema de chips “Ascend” de Huawei. Esto es solo un indicio de cómo otras empresas chinas, como Alibaba y ByteDance (la madre de TikTok), empezaron a desarrollar sus propios proyectos de diseño de semiconductores, buscando menos dependencia de proveedores estadounidenses en este clima de competencia geopolítica por la inteligencia artificial.

Elon Musk, de Tesla

La presencia de Elon Musk en la comitiva de Donald Trump a China también refleja el creciente interés de sus negocios a nivel global. Musk maneja empresas como Tesla, Starlink, SpaceX y xAI, todas con un impacto potencial significativo en las relaciones comerciales y tecnológicas entre Washington y Pekín.

Su participación en el viaje fue notable, sobre todo tras haber resuelto diferencias públicas con el presidente estadounidense. A pesar de posibles tensiones, Musk mantiene un vínculo económico fuerte con China, especialmente a través de Tesla, y ha visitado el país frecuentemente en los últimos años. China se ha convertido en un mercado clave para Tesla, siendo un pilar de su expansión internacional.

Esta red comercial posiciona a Musk como un jugador clave en la relación entre Estados Unidos y China, justo cuando temas como la inteligencia artificial y las cadenas de suministro estratégicas se han vuelto centrales en la agenda de ambas potencias.

Tim Cook, exCEO de Apple

La historia de Apple en China comenzó a fines de los 90, buscando establecer una cadena de suministro que respaldara la fabricación de sus computadoras. Desde 2003, Apple trasladó gran parte de su producción a China, alejándose de Europa y Estados Unidos en un contexto en el que Beijing impulsaba políticas favorables a multinacionales tecnológicas y expandía su capacidad industrial.

China se volvió esencial para el modelo productivo de Apple, aunque no sin controversias. Durante la década de 2010, se denunciaron condiciones laborales cuestionables en las fábricas de Foxconn, su principal socio manufacturero.

Tim Cook, actual CEO de Apple, ha hecho inversiones significativas en el país. En 2021, la compañía firmó un acuerdo por 275.000 millones de dólares para reducir conflictos regulatorios en China, y en 2025, anunció un fondo energético de 101 millones de dólares.

A pesar de todo, la dependencia de Apple en China es notable. Se estima que más de 60 millones de iPhones se venden anualmente en Estados Unidos, y alrededor del 80% de esos dispositivos se fabrican en territorio chino. Trump había presionado a Apple para que trasladara parte de su producción a EE.UU., pero Cook logró amortiguar el impacto al mover la fabricación de algunos modelos a India y comprometerse con inversiones adicionales en EE.UU.

Dina Powell McCormick, de Meta

En un movimiento estratégico, Dina Powell McCormick asumió la presidencia de Meta en enero, la empresa detrás de Facebook, Instagram y WhatsApp. Su llegada ocurre en un momento crucial, cuando la inteligencia artificial y el desarrollo digital son temas candentes dentro de la industria tecnológica.

Powell tiene una sólida trayectoria política y ha ocupado cargos importantes en la administración de Trump y en el gobierno de George W. Bush.

Donald Trump desembarcó en China acompañado de los principales empresarios tecnológicos

La tan esperada cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping se centra en dos aspectos clave de la contienda tecnológica global: el acceso al mercado chino para las empresas estadounidenses y el control sobre minerales y chips de inteligencia artificial.

Las conversaciones, que comenzaron en un tono cordial, continuarán abordando temas como la situación en Taiwán e Irán, así como cuestiones comerciales y tecnológicas. Sin embargo, el verdadero foco radica en la competencia por el liderazgo en inteligencia artificial y semiconductores. La presencia de ejecutivos tecnológicos estadounidenses en la delegación es un claro reflejo de esa prioridades.

Para Trump, conseguir mayor apertura del mercado chino para las empresas estadounidenses es esencial, y no dudó en afirmar que sería su “primer pedido” a Xi Jinping. Por su parte, Xi ofreció una señal conciliadora, subrayando que el país está abierto a una mayor cooperación económica con EE.UU.

China ocupa un lugar crítico en la cadena global de suministro tecnológica, desde manufactura de productos hasta exportaciones e importaciones. Además, el país controla gran parte de la extracción de tierras raras, fundamentales para todo, desde smartphones hasta equipamiento militar.

En este clima, Nvidia y las restricciones a la exportación de chips avanzados hacia China son temas sensibles. Tras el encuentro, se supo que Washington autorizó la venta de chips H200 de Nvidia a algunas empresas chinas, lo que destaca la importancia de estos componentes en la carrera global por la inteligencia artificial, donde Nvidia tiene una posición dominante.

A principios de este año, EE.UU. permitió a Nvidia enviar “pequeñas cantidades” de sus chips H200 a clientes chinos, pero más tarde la empresa frenó la producción destinada a ese mercado por la estricta regulación. Sin embargo, en el contexto de las negociaciones, se habilitó la venta de esos chips a diez grandes empresas chinas, aunque todavía no se concretó ninguna entrega.

Antes de las restricciones, Nvidia dominaba el 95% del mercado chino de chips avanzados y China representaba el 13% de los ingresos de la compañía. Huang había estimado que el mercado de inteligencia artificial en China podría alcanzar los 50.000 millones de dólares este año.

Entre las empresas autorizadas por el Departamento de Comercio estadounidense se encuentran gigantes como Alibaba, Tencent y ByteDance, que podrán adquirir chips de Nvidia bajo nuevas licencias. Se prevé que cada firma pueda comprar hasta 75.000 chips H200 bajo las condiciones fijadas por Washington.

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