las divisas que tienen potencial en 2026
Luego de un 2025 marcado por la inestabilidad política y las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos, el banco holandés ING anticipa que el mercado cambiario global podría estar frente a un cambio de rumbo. La vacilación del dólar, un euro más firme y un aumento en la importancia de las monedas asiáticas son algunos de los pronósticos para este año.
Todo comenzó con la política comercial agresiva de Donald Trump y el impacto de las decisiones monetarias de la Fed. Ahora, al finalizar 2025, el panorama parece estar cambiando. “El nuevo escenario que se vislumbra podría profundizarse durante 2026”, señalan los expertos de ING.
Factores a considerar en el nuevo panorama
En este nuevo contexto, los inversores han empezado a centrarse en factores más fundamentales, como los diferenciales de tasas, el crecimiento, la sostenibilidad de la deuda y la exposición a materias primas. Según el análisis de ING, esto sugiere un reordenamiento en el mapa monetario mundial.
El dólar, que ha pasado por momentos de gran inestabilidad, podría enfrentar un futuro complicado. ING menciona que episodios inesperados como el aumento del gasto fiscal en Alemania y las tensiones comerciales con China han afectado su valor. Para 2026, se espera que las fuerzas del mercado se vuelvan más estructurales, lo que implicaría que el dólar tendría dificultades para recuperar terreno e incluso podría depreciarse más.
Mirada hacia el euro y la libra esterlina
El euro, en cambio, se perfila como uno de los grandes ganadores en este nuevo escenario. ING estima que la moneda europea está bien posicionada gracias a un crecimiento previsto de entre el 1% y el 1,5% en el primer semestre de 2026. Aunque la incertidumbre política en Francia podría ser un riesgo, por el momento no parece afectar su tendencia positiva.
Por otro lado, la libra esterlina enfrenta un panorama menos alentador. A pesar de ofrecer un retorno atractivo, su crecimiento moderado y las tensiones fiscales en el Reino Unido la mantienen en una posición vulnerable.
Aumento de la influencia asiática
Hablando del yuan, se espera que este mantenga su estabilidad entre 6,90 y 7,30 por dólar en 2026. Esto se debe a la capacidad del Banco Popular de China para sostener su moneda, a pesar de los desafíos presentados por la guerra comercial. Con un dólar más débil y un yuan estable, se anticipa que habrá un mayor interés por las divisas asiáticas. La rupia india, en particular, podría beneficiarse si se normalizan las tensiones comerciales.
Junto al euro y algunas monedas asiáticas, ING también presenta a la corona sueca y al dólar australiano como posibles ganadores en 2026. En contraste, el dólar canadiense podría ser una de las monedas más débiles del próximo año, afectada por problemas comerciales y una probable flexibilización monetaria.
La situación monetaria global continúa en evolución y es importante estar atentos a estos cambios. ¡Información importante como ésta sólo la podrás encontrar aquí en el portal de Anses Argentina!