La uberización del empleo avanza, pero hay saturación en la oferta
En el sector de entrega de comida, PedidosYa afirmó que, en mayo de este año, contaron con 64.000 repartidores activos. Esto implica un aumento del 4% en comparación con inicios de 2026. Por su parte, Rappi informó el año pasado que, en 2025, se registraron 151.874 personas que completaron al menos un pedido, lo que representa un asombroso 252% de aumento interanual. Sin embargo, Rappi no respondió a las consultas sobre la cantidad de repartidores activos en 2026.
El dato más comprensivo proviene del Sindicato de Base de Trabajadores por Aplicación (Sitrarepa), que estima que hay alrededor de un millón de trabajadores en este sector, con aproximadamente 700.000 en el transporte de personas y 300.000 en el traslado de alimentos, como explicó Belén D’Ambrosio, su secretaria general.
Un cuello de botella laboral
Belén D’Ambrosio, de 34 años, es una más de quienes se suman a la tarea de repartir para complementar sus ingresos en Argentina. Trabajaba en tres empleos, pero fue despedida de uno en marzo. Ahora se dedica a la docencia y también trabaja como delivery. “La recesión está haciendo que más personas salgan a las calles a trabajar, pero el consumo está bajo, sobre todo en el área de alimentos, creando un cuello de botella”, explicó.
Además, D’Ambrosio confirmó que existe el alquiler de cuentas en aplicaciones de delivery, algo prohibido por estas plataformas. Este fenómeno surge por varias razones. Algunos repartidores enfrentan bloqueos en sus cuentas, que ella considera como un “despido encubierto”. Otros son inmigrantes que no tienen la documentación necesaria para registrarse. También hay muchos jóvenes, de entre 16 y 17 años, que, ante la falta de ingresos familiares, recurren a cuentas prestadas para ayudar en casa.
Cuando se consultó a los actores del mercado de aplicaciones de entrega, indicaron que la disponibilidad de nuevos repartidores “depende de la demanda de cada ciudad y de casos específicos”. Mencionaron que en algunas localidades se están abriendo nuevas plazas, mientras que en otras se están ampliando las coberturas.
El economista Haroldo Montagu, explica que la economía de plataformas podría “teóricamente” absorber a los trabajadores que quedan afuera del sector formal, siempre que el proceso de alta en las plataformas siga abierto. Pero advirtió sobre un nuevo problema: si eso ocurre, podría haber una caída en los ingresos de los repartidores debido a una excesiva oferta. “Un aumento en la cantidad de repartidores más rápido que el crecimiento de la demanda llevaría a una caída de las tarifas y, en consecuencia, de los ingresos”, indicó.
D’Ambrosio comentó que la ganancia por pedido está en caída, afectada por la mayor oferta y una demanda que no acompaña. “A veces llevamos pedidos que valen 60.000 pesos y nos quedamos con sólo 2.000 pesos”, ejemplificó. También cuestionó los métodos que utilizan las aplicaciones para calcular las tarifas, que describió como “arbitrarios y opacos”.
Señales de agotamiento
Por su parte, la investigadora de FLACSO-CONICET, Mariana González, mencionó que se ven signos de que la absorción de trabajadores despedidos de otros sectores está desacelerándose. Destacó tres indicadores. El primero es el aumento de la informalidad: en el último trimestre de 2025, se encontró que 43% de los trabajadores estaban en esta situación, un aumento respecto al 42% del mismo periodo del año anterior.
El segundo punto es el incremento del trabajo informal independiente. En 2024, este representaba el 62,4% del empleo informal; ahora es 63,3%. El tercero está relacionado con el aumento de otras modalidades de trabajo, como el monotributo. Montagu apuntó que, paralelamente a la caída de 339.000 empleos formales desde la llegada de Milei, se crearon 163.000 monotributos.
“Esto puede ser visto como una señal de agotamiento de los mecanismos que deberían absorber fuerza laboral en situaciones de crisis”, argumentó González. Subrayó que es complicado pensar que una pérdida de trabajos formales de tal magnitud pueda ser completamente absorbida por el trabajo en aplicaciones. También indicó que “si el empleo se vuelve más inestable, eso impacta negativamente sobre el consumo”.
La Fundación Mediterránea aportó otro indicio de posible desgaste. El patentamiento de motos, que había experimentado un crecimiento récord entre enero y abril, cayó un 16,9% mensual en mayo. Este dato podría señalar un “límite” en la capacidad de las plataformas para seguir incorporando nuevos trabajadores.
¿Un cambio que llegó para quedarse?
No todos ven la situación de manera negativa. Dante Sica, exministro de Producción y titular de la consultora ABECEB, destacó que este aumento en el trabajo por plataformas es una tendencia global, aunque en Argentina podría haber llegado “con un retraso”.
“Son nuevas modalidades laborales que, con menores barreras que el empleo formal de épocas pasadas, permiten rápidamente conseguir ingresos y cambian la concepción del desempleo”, explicó. Según Sica, la situación actual es solo el inicio de la expansión del empleo en plataformas. Quiere destacar la importancia del comercio electrónico para el crecimiento de este sector, que aún tiene amplio potencial en el país.
Reconoció que ciertas actividades podrían llegar a tener “picos de saturación” en algún punto, pero se mostró escéptico respecto a que esto implique una disminución en los ingresos. “Eventualmente se alcanzará un equilibrio y esa actividad se trasladará a otras áreas”, concluyó.