La pobreza disminuyó en 2025, pero afecta a dos tercios
La Universidad Católica Andrés Bello divulgó recientemente los resultados de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), y los hallazgos reflejan una realidad compleja en Caracas. Aunque ha habido cierta mejora en los indicadores macroeconómicos, esto aún no se traduce en una recuperación social significativa.
Un dato preocupante es que, a pesar de los avances económicos, el 68,5% de la población venezolana todavía vive en condiciones de pobreza. Esto representa una leve disminución comparado con el año pasado, pero la cifra sigue siendo alarmante. En 2025, la pobreza se redujo a casi 5 puntos menos que en 2024, pero sigue lejos de ser un motivo de celebración.
Los datos reflejan un panorama complicado. Entre 2014 y 2021, Venezuela vivió una de las recesiones más severas, marcada por hiperinflación y un éxodo masivo, donde más de 8 millones de personas dejaron el país. En el periodo de 2019 a 2020, la pobreza llegó a alcanzar el 92,9%, y aunque desde entonces ha habido una tendencia a la baja, lo cierto es que el camino hacia la recuperación es largo y lleno de obstáculos.
Anitza Freitez, la coordinadora de Encovi, explica que, si bien la pobreza ha disminuido, aún uno de cada tres hogares no cuenta con los ingresos necesarios para satisfacer sus necesidades alimentarias. Esto indica que aunque hay movimientos positivos, la situación sigue siendo difícil para muchos.
Incluso con algunos indicadores que muestran estabilización económica, el estudio advierte sobre la desigualdad en la recuperación. El gobierno anunció recientemente un aumento del ingreso mínimo a u$s240 mensuales, pero, se calcula que casi u$s700 serían necesarios para cubrir la canasta básica de una familia de cinco. Esto deja a muchas familias en una situación crítica.
La infraestructura de servicios también está en un estado preocupante. Solo el 10% de los hogares asegura no experimentar cortes de luz, y apenas el 19% tiene acceso continuo a agua potable. Estos son factores que impactan directamente en la calidad de vida de las personas.
En el ámbito educativo, la situación no es mejor. El informe indica que solamente el 44% de los estudiantes asiste regularmente a clases. La crisis económica ha llevado a muchas familias a no poder afrontar los costos básicos relacionados con la educación, lo que ha afectado el rol de Caracas como centro educativo del país.
En resumen, la realidad de Caracas y de Venezuela, en general, sigue siendo un desafío. Aunque hay señales de progresos en algunos indicadores económicos, los problemas estructurales de pobreza, acceso a servicios y educación continúan marcando la vida de millones.