La justicia cierra el caso de Blake Lively y Justin Baldoni
La disputa entre Blake Lively y Justin Baldoni dio un nuevo giro que ha llamado la atención de todos. Un juez de Nueva York decidió desestimar 10 de los 13 cargos que la actriz había presentado contra el actor tras rodar la película “Romper el círculo”. Sin embargo, esto no significa que el tema haya terminado, ya que aún hay tres acusaciones que continuarán su camino hacia el juicio.
El juez Lewis Liman hizo un análisis minucioso de las acusaciones y determinó que, aunque gran parte no tenía fundamento, sí se sostendrán en el tribunal las alegaciones de incumplimiento de contrato, represalias y complicidad en represalias. Hasta ahora, ni Lively ni Baldoni han comentado sobre el asunto, aunque se espera que ofrezcan declaraciones pronto.
La controversia entre ambos comenzó a hacerse pública a fines de 2024, justo cuando comenzaba la promoción de la película. En ese entonces, Lively denunció lo que consideró una campaña de desprestigio orquestada desde el entorno de Baldoni, respaldando sus afirmaciones con documentación interna.
Como suele suceder en estos casos, el conflicto escaló, llevando a una serie de demandas cruzadas que complicaron aún más la situación legal. Baldoni no se quedó de brazos cruzados y respondió con acciones legales que incluían reclamos económicos contra Lively y varios medios, en un intento de proteger su imagen. Cabe mencionar que algunas de estas demandas ya fueron desestimadas en instancias anteriores del proceso.
¿Qué decía la demanda de Blake Lively contra Justin Baldoni?
En el documento judicial, Lively, junto a su representante legal y su esposo, el actor y productor Ryan Reynolds, expone que se reunieron con Baldoni antes del inicio de la filmación. En esa charla, acordaron varias condiciones para que ella participara en el proyecto.
Entre los pedidos más destacados estaba que Baldoni no le mostrara videos o fotos de mujeres desnudas, ni hiciera alusión a su supuesta “adicción a la pornografía”, y se evitara hablar de experiencias sexuales frente a ella o al equipo. También se solicitó que no se hicieran comentarios sobre su cuerpo, su peso, o cuestiones sensibles de carácter personal.
Otra exigencia clave fue que no se incorporaran nuevas escenas sexuales que no estuvieran previamente aprobadas en el guion, lo que incluyó cuestiones como sexo explícito o escenas íntimas. Lively también mencionó situaciones incómodas durante la filmación, asegurando que Baldoni y otro miembro del equipo ingresaron al tráiler de la actriz sin autorización, incluso en momentos vulnerables como cuando estaba desvestida o durante la lactancia.