La industria ha perdido 100.000 empleos en 2023 y se advierte crisis

Un informe de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA ha lanzado una alerta sobre la situación del empleo industrial en Argentina. Desde noviembre de 2023, se han perdido cerca de 100.000 puestos de trabajo en este sector. El estudio lo relaciona con una caída general en la actividad productiva y cambios en la estructura económica del país.

Este análisis fue realizado por el Área de Estudios Sobre la Industria Argentina y Latinoamericana (AESIAL) y el Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL), y abarca la evolución del sector entre 2023 y 2025.

Los números son impactantes: se están perdiendo alrededor de 160 empleos diarios en la industria, lo que refleja una tendencia preocupante en el mercado laboral. La caída del empleo industrial es solo un reflejo del mal estado general de la economía.

Caída de la actividad y capacidad ociosa

El informe conecta la pérdida de empleo con la disminución de la producción industrial que se ha observado en los últimos años. Entre el tercer trimestre de 2023 y el mismo período de 2025, la economía argentina apenas creció un 1,3%, mientras que la industria se contrajo un 8,3%.

Además, 22 de los 24 sectores industriales experimentaron retrocesos en su valor agregado entre mediados de 2023 y mediados de 2025, lo que indica que la crisis es amplia y afecta a muchos rubros. Un indicador alarmante es que las fábricas operaron a menos del 60% de su capacidad instalada durante 2024 y 2025, dejando más de 40% de capacidad ociosa.

Los sectores industriales más afectados

En este contexto, algunas ramas industriales han sufrido caídas particularmente pronunciadas, con retrocesos de entre 20% y 25%. A pesar de todo, sectores como la industria alimenticia, las tabacaleras y el transporte mostraron una cierta resistencia, aunque también enfrentaron descensos moderados.

Menor peso de la industria en la economía

Un dato alarmante del informe es el retroceso en la participación de la industria dentro del Producto Bruto Interno (PBI). El peso del sector se redujo del 16,5% en 2023 al 13,7% en 2025, niveles que nos llevan a tiempos anteriores a la Segunda Guerra Mundial, hace más de 80 años.

Los investigadores también notaron una simplificación exportadora. Actualmente, las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) representan solo el 28% del total exportado por la industria, bajando del 35% que alcanzaron en 2011. Esto significa que las exportaciones se centran cada vez más en alimentos y commodities, con menor tecnología y capacidad de generar empleo.

Importaciones y menor apoyo estatal

El informe no pasa por alto la situación del sector de bienes de capital, crucial para el desarrollo industrial. Entre 2023 y 2025, la producción local se desplomó un 25%, mientras que las importaciones aumentaron un asombroso 77%. O sea, importamos mucho más y producimos menos.

La flexibilización de las importaciones de maquinaria agrícola usada, contemplada en el Decreto 273/2025, también dejó su huella. Entre mayo y octubre de 2025, estas compras externas se multiplicaron por ocho en comparación con el mismo período del año anterior. Esto podría tener un efecto negativo en el sector nacional de fabricantes de maquinaria agrícola.

Además, se nota una reducción del apoyo estatal al sector. En el Presupuesto 2026, los recursos y exenciones destinados a la industria experimentaron un recorte del 40%. La mayoría de los incentivos se han concentrado en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que favorece proyectos en energía, minería y siderurgia.

El estudio concluye que el PBI industrial per cápita ha alcanzado niveles comparables a los de 1985, evidenciando un retroceso de cerca de cuatro décadas en la producción industrial por persona.

Estos indicadores reflejan un proceso de desindustrialización que, de continuar, podría afectar gravemente el empleo, la producción y el perfil exportador de la economía nacional.

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