La industria cae por octavo mes y el sector automotriz baja 24%
La industria en Argentina no atraviesa su mejor momento. En febrero, marcó su octava caída consecutiva en comparación con el mismo mes del año anterior. Entre los sectores que más lo sufrieron, el automotriz fue el más golpeado, con una disminución de casi el 24%. También los rubros de equipamiento, maquinarias y textiles se vieron afectados. Comparado mes a mes, febrero cayó un 4%, olvidando el leve rebote de inicios de año cuando se indicó un aumento del 3,1%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
En el segundo mes de 2026, el índice de producción industrial manufacturera cayó un 8,7% respecto al mismo mes de 2025. De hecho, en el acumulado de los dos primeros meses de 2026, se registró una contracción del 6% en comparación al año anterior. El índice desestacionalizado mostró una variación negativa del 4% respecto al mes anterior, aunque el índice de tendencia-ciclo marcó un pequeño crecimiento del 0,2% en relación a enero.
Sector por sector: cómo fue el desempeño en febrero
Los números son claros: el desplome anual fue muy marcado en sectores clave. La producción de equipos y aparatos cayó un 24,6%, mientras que la industria automotriz disminuyó un 24%. También se registraron pérdidas en la industria textil y de calzado (-22,6%) y en la fabricación de maquinaria (-20%). En otros segmentos, como los muebles (-12,3%) y minerales no metálicos (-10,1%), también hubo caídas significativas. Sin embargo, la refinación de petróleo y productos químicos se destacó como el único sector con un leve crecimiento del 2,7%. Todo esto ocurre en un contexto donde hasta el consumo básico de alimentos y bebidas se redujo en un 7,2%.
Cómo se encuentra el nivel actual en términos históricos
El valor de 100 en la serie original indica que la producción industrial manufacturera ha vuelto a niveles de antes de la pandemia, es decir, a la etapa invernal de 2020. Esto significa que se han perdido los avances acumulados entre 2021 y 2023, y la situación se encuentra por debajo de los niveles de 2018 y 2019.
Cuáles son las causas detrás de este desplome de la industria
En la fabricación de maquinaria y equipo, la caída más notable se vio en la maquinaria agropecuaria, que experimentó una reducción interanual del 37,7%. Esto está relacionado con una menor producción y venta, principalmente de tractores, cosechadoras, pulverizadoras y sembradoras.
Por el lado de los aparatos de uso doméstico, se dio una disminución del 38% en febrero, en gran parte por la baja en la fabricación de heladeras y lavarropas. Fuentes indican que esta caída se debe a la mayor competencia de productos importados.
En el sector automotor, la producción de carrocerías, remolques y autopartes también se vio afectada, con una caída interanual de 24,6%. La fabricación de vehículos en sí cayó un 29,9%. La situación es preocupante, ya que se nota una baja en la cantidad de unidades producidas de automóviles y utilitarios. Según la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), en febrero se registró una fuerte caída del 45,9% en las ventas a concesionarios de automóviles y utilitarios nacionales. Además, la participación de estas ventas en el total de ventas a concesionarios cayó al 30,9% en el primer bimestre del año.
Las exportaciones no se salvan: se registró una baja interanual del 37,2% en las unidades de automóviles exportados y del 24% en utilitarios, siendo Brasil uno de los principales destinos, aunque este país también ha mostrado una disminución significativa en sus importaciones.
La producción de otros equipos y aparatos sufrió una caída del 24,6%, especialmente en el caso de equipos informáticos, de televisión y comunicaciones, donde la baja fue del 50,1%, impulsada por una menor producción de celulares.
Finalmente, la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado tuvo una caída interanual del 18,2%. En el segmento textil, los tejidos y el acabado de productos registraron una disminución del 47%, mientras que la producción de hilados de algodón cayó un 30,7%. Las empresas consultadas mencionan que los fabricantes locales enfrentan una creciente competencia de importaciones y una menor demanda.