La guerra en Medio Oriente afecta el crecimiento global e impulsa la inflación

La guerra en Medio Oriente ha puesto un freno a las proyecciones de crecimiento de la economía global. Así lo advirtió la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Con el conflicto en Irán en pleno desarrollo, la paralización del comercio de combustibles en el estrecho de Ormuz amenaza con llevar la inflación global a niveles más altos.

Antes de que estallara el conflicto, la OCDE tenía la mirada puesta en una expansión económica más robusta de lo esperado. Sin embargo, esas expectativas ya se evaporaron. Ahora, el crecimiento del PBI mundial se proyecta en un 2,9% para 2026, después de haber alcanzado un 3,3% el año anterior. Para 2027, se anticipa una leve recuperación al 3%.

La escalada en los precios de la energía y la incertidumbre del conflicto han contrarrestado tendencias positivas como el aumento de inversiones en tecnología y las reducciones de aranceles durante la administración de Donald Trump en Estados Unidos. Todo esto hacía presagiar un panorama más favorable.

Desde el inicio de las hostilidades, el estrecho de Ormuz, que antes representaba el paso de un quinto de los hidrocarburos mundiales, se encuentra prácticamente paralizado. Esto comenzó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron bombardeos sobre Irán, lo que llevó a este último a restringir el acceso a esta vía estratégica.

Mathias Cormann, secretario general de la OCDE, subrayó la incertidumbre respecto a la duración y magnitud del conflicto, lo que aumenta el riesgo de un menor crecimiento y mayor inflación en el futuro.

Impacto dispar

La OCDE espera que la disrupción actual en el mercado energético se modere con el tiempo, pronosticando una disminución gradual en los precios del petróleo, gas y fertilizantes a partir de mediados de 2026. Pero hay que tener en cuenta que la duración del conflicto es muy incierta.

Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), ha indicado que están listos para ajustar las tasas nuevamente si la inflación vuelve a dispararse debido a la situación bélica.

En cuanto a la zona del euro, se estima que el crecimiento del PBI caiga al 0,8% en 2026. Esto se debe a que los altos precios de la energía afectarán la actividad económica; sin embargo, se espera que se recupere al 1,2% en 2027. Esta revisión es significativa: anteriormente se preveía un crecimiento del 1,2% en 2026 y un 1,4% en 2027.

Si miramos hacia China, se proyecta que el crecimiento se desacelere a 4,4% en 2026 y 4,3% en 2027, cifras que se mantienen en línea con las previsiones anteriores. En Estados Unidos, se pasaría de un crecimiento del 2% en 2026 a un 1,7% en 2027. Antes, se había presupuestado un 1,7% para este año y un 1,9% para 2027. Todo esto en el contexto de las decisiones recientes sobre aranceles y políticas comerciales.

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