La futura reina está en los archivos de Jeffrey Epstein
La monarquía noruega está atravesando un momento complicado. Recientemente, el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó documentos que vinculan a la familia real con el fallecido depredador sexual Jeffrey Epstein. En estos archivos, la princesa heredera Mette-Marit aparece más de mil veces. Para hacer las cosas más tensas, su hijo mayor, Marius Borg Høiby, enfrenta un juicio por graves cargos, incluyendo violación.
Estos documentos, que salieron a la luz en los últimos días, se refieren a un intercambio de mensajes que tuvo lugar entre 2011 y 2014, cuando Mette-Marit ya estaba casada con el príncipe Haakon Magnus. Por si no fuera suficiente, la situación se complica aún más con la inminente aparición del joven en los tribunales.
Uno de los correos más llamativos de Epstein a la princesa es de 2012, donde le dice que está en París “buscando esposa”. La respuesta de Mette-Marit no se hizo esperar: comentó que la ciudad es “buena para el adulterio”, pero también agregó que las escandinavas son “mejores candidatas para el matrimonio”.
En otra comunicación, la princesa preguntó a Epstein si sería “inapropiado” que sugería a su hijo de 15 años un fondo de pantalla con imágenes de dos mujeres desnudas. ¡Increíble, no? La relación parecía ser de un tono bastante casual.
Además, los registros revelan que Mette-Marit estuvo alojada durante cuatro días en la casa de Epstein en Florida en 2013, a pesar de que el financista ya se había declarado culpable en 2008 por solicitar la prostitución de menores. Esto ha generado un gran revuelo en Noruega.
La respuesta oficial de Mette-Marit
Frente a esta tormenta de críticas, la princesa decidió dar la cara. A través de un comunicado del palacio real, calificó su amistad con Epstein como “vergonzosa”. Se mostró arrepentida por haber tenido contacto con él y admitió que en su momento no investigó lo suficiente sobre su pasado. En un email de 2011, incluso reconoció haber buscado a Epstein en Google, quedando sorprendida por los resultados negativos, aunque mantuvo el contacto por tres años más.
La portavoz de la familia real, Guri Varpe, confirmó que la relación se cortó en 2014 cuando Mette-Marit sintió que Epstein intentaba aprovecharse de su conexión para ingresar a su círculo íntimo.
Mientras tanto, la familia real también enfrenta un juicio muy serio debido a la situación de Marius Borg Høiby, acusado de 38 delitos, entre ellos la violación de cuatro mujeres y otros cargos relacionados con drogas, lo que podría llevarlo a una condena de hasta 16 años de prisión.
Así que, en pocas palabras, la familia real noruega se encuentra en un momento de tensión extrema, lidiando con un pasado complicado y futuros inciertos.