La estafa de autos mellizos y su riesgo oculto

La compra de un auto es un paso emocionante, pero hay que tener cuidado. Cada vez más personas en Argentina se topan con el concepto de autos mellizos, que implica tener un vehículo que lleva la identidad de otro original, pero que en realidad es robado. Esta situación no solo puede encerrar complicaciones legales, como causa judicial y secuestro del vehículo, sino que también puede generar importantes pérdidas económicas. La prevención y los controles adecuados son fundamentales para evitar sorpresas desagradables.

Hablamos de autos mellizos cuando un vehículo robado usa la documentación de otro legítimo: comparte la misma marca, modelo, versión e incluso color. A través de documentos falsificados, estos vehículos logran moverse por las calles como si fueran legales. Esta situación puede poner en serios problemas a quienes compran de buena fe, pensando que están haciendo una buena compra. En Argentina, se estima que hay más de 80.000 autos mellizos circulando, respaldados por toda clase de papeles apócrifos.

Estas maniobras delictivas son tan sofisticadas que, a veces, pueden pasar desapercibidas durante meses o incluso años. Un detalle común que delata la situación es cuando el propietario del auto original comienza a recibir multas o infracciones en lugares donde nunca estuvo. Esto suele ocurrir porque el auto “clonado” está funcionando en otra provincia, creando registros que no coinciden con su ubicación real.

Ante cualquier sospecha, lo mejor es consultar a un mandatario de confianza y, por supuesto, revisar el Registro Automotor. Los expertos pueden comprobar si la documentación es auténtica y guiar sobre cómo proceder. Recuerda que la prevención es clave: una vez que el fraude está en circulación, revertir la situación puede ser muy complicado, según menciona Daniela Medina, de Ituran Argentina.

Autos mellizos: señales de alerta inesperadas

Uno de los primeros indicios de que podrías estar ante un auto mellizo son las multas que empiezan a llegar a nombre del propietario legítimo. Si recibís multas en lugares donde nunca estuviste, es un claro signo de que algo no está bien. Esta situación genera registros que no cuadran con la ubicación real del auto.

Cómo operan las estafas

Los autos mellizos suelen llevar una montaña de documentos falsificados. Esto incluye informes de dominio alterados, formularios apócrifos, verificaciones policiales fraudulentas y hasta chapas clonadas. Para dar una apariencia más legal, en algunas ocasiones se utilizan cédulas robadas.

La complejidad de estas maniobras hace que incluso aquellos que se muestran precavidos puedan caer en la trampa.

Cinco claves para evitar un fraude

Desde Ituran Argentina, sugieren algunas recomendaciones para evitar caer en estas estafas:

  • Hacer una verificación policial siempre con el comprador presente.
  • Pedir un estado de dominio actualizado antes de realizar la transacción.
  • Evitar cerrar operaciones en fines de semana o fuera del horario registral.
  • Revisar minuciosamente toda la documentación, incluso si parece estar en orden.
  • Desconfiar de precios demasiado bajos o anuncios en plataformas que no son confiables.

El aporte de la tecnología

La geolocalización vehicular se ha convertido en una herramienta clave frente a estos delitos. El análisis del historial de recorridos permite corroborar con precisión dónde estuvo realmente el vehículo, lo que simplifica la detección de inconsistencias ante alguna infracción dudosa.

Con un localizador, es posible demostrar objetivamente la ubicación real del vehículo. Esta trazabilidad es esencial para identificar si se trata de un auto mellizo, especialmente si surgen multas en lugares que no tienen relación con su uso diario. Así, en un panorama donde las estafas automotoras son cada vez más elaboradas, la combinación de controles registrales, precaución en la compra y respaldo tecnológico puede ser el camino para evitar problemas legales.

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