La economía mejora en enero, pero persiste la disparidad sectorial
La economía argentina parece estar tomando un respiro en este inicio de año, con un interesante crecimiento del 1,9% interanual en enero. Este dato, informado por el INDEC, nos muestra que, aunque hay sectores que están progresando, también hay realidades difíciles en otros ámbitos.
Por un lado, el agro, la energía y el sector financiero son los que están llevando la delantera, impulsando el crecimiento. Sin embargo, no todo es color de rosa. La industria y el comercio están enfrentando caídas, lo que genera una desigualdad evidente en el desempeño económico. Por ejemplo, mientras que el agro creció un importante 25,1%, el comercio sufrió una baja del 3,2%.
La situación se vuelve más clara cuando comparamos con diciembre, ya que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) también mostró un incremento del 0,4%. Sin embargo, detrás de estas cifras brillantes, hay un panorama más complejo.
Crecimiento en Sectores Clave
En relación a los sectores que están logrando mejorar, el agro continúa siendo el motor principal de la economía. Además del crecimiento notable en agricultura, también el sector energético y de minería tuvo un aumento del 9,6%. La intermediación financiera, por su parte, creció un 7,7%. Todo esto suena muy bien, pero hay un detalle que no podemos ignorar.
Desafíos en Industria y Comercio
Mientras algunos sectores prosperan, la industria manufacturera y el comercio se encuentran en un camino complicado. La industria cayó un 2,6% y el comercio un 3,2%. Esto nos hace reflexionar sobre cómo estas caídas están afectando a muchas familias que dependen de estos sectores para su sustento diario.
Un Panorama Complejo
Si bien el Producto Bruto Interno (PBI) creció un 4,4% durante 2025, esta cifra debe ser contextualizada. A pesar de ser un récord desde 2004, el PBI per cápita sigue 9% por debajo de los valores máximos alcanzados en 2011. Esto indica que el crecimiento no está siendo equitativo y hay sectores que realmente no están viendo mejoras significativas.
En medio de esta heterogeneidad, el problema más preocupante es que las actividades que están ‘ganando’ no logran compensar los empleos que se pierden en las ‘perdedoras’. En particular, aunque el agro muestra algunos signos de recuperación en el empleo, otros sectores como la energía y la intermediación financiera están viendo despidos.
Así que, en resumen, el año comenzó con ciertos aires de optimismo, pero el equilibrio aún parece frágil. La economía presenta oportunidades, pero también retos que deben ser atendidos con atención para garantizar un crecimiento que beneficie a todos.