La creciente popularidad de los restaurantes asiáticos

La llegada de Miniso a Argentina ha causado revuelo, con largas filas de clientes en un contexto de consumo a la baja. Esto se ha interpretado por algunos como una nueva versión de la apertura de importaciones de los 90. Javier Milei, presidente actual, ha respaldado esta idea, comparando el fenómeno con la histórica apertura de McDonald’s en Moscú en 1990, afirmando que estamos presenciando “la caída del Muro de Berlín argentino”. Para muchos, esto refleja un cambio significativo en el panorama comercial del país.

Las tiendas de “Todo por dos pesos” 2.0, especialmente aquellas abiertas después de 2020, ofrecen productos de calidad más alta y gran cantidad de tecnología importada de Asia. Desde herramientas hasta artículos de decoración y maquillaje, estos locales están diseñados para satisfacer las necesidades de una nueva generación de consumidores que prefieren hacer sus compras en un solo lugar, en vez de tener que visitar múltiples tiendas.

Yolanda Durán, presidenta de la Cámara Empresarial de Desarrollo Argentino y Países del Sudeste Asiático (CEDEAPSA), mencionó que se han abierto más de 250 locales en los últimos ocho meses, no solo en la Ciudad de Buenos Aires, sino también en provincias como Córdoba y Mendoza. Fabián Castillo, presidente de FECOBA, subrayó que es difícil pensar en una arteria comercial de la ciudad que no tenga un local de este tipo.

El fenómeno Miniso

La semana pasada, el nuevo local de Miniso en Dot Baires Shopping atrajo la atención de cerca de 5,500 personas en su inauguración, con un evento animado por la banda K4OS, que combina pop y estética K-pop. Aunque solo 2,000 personas compraron algo ese día, el promedio de gasto fue mayor al esperado. El gerente de marketing de la marca explicó que hay una necesidad latente en los consumidores argentinos por nuevas marcas. Aunque Miniso es una empresa china, se diferencia por ofrecer productos variados, desde muñecos hasta utensilios de cocina.

Se destaca que Miniso ha ganado popularidad mundial por ofrecer productos de buena calidad a precios accesibles. Además, la marca se ha vuelto visible en redes sociales, donde los consumidores suelen compartir experiencias de compra.

Todo por dos pesos 2.0

El auge de Miniso forma parte de un fenómeno más amplio de tiendas de origen asiático que ofrecen una variedad de productos importados. En estos locales se puede encontrar de todo: desde regalos y maquillaje hasta tecnología y herramientas.

Recientemente, la exdiputada Elisa “Lilita” Carrió se refirió a estas tiendas como “placebo chinos”, sugiriendo que ofrecen una falsa sensación de pertenencia a la clase media. “Comprás una pulserita de colores y creés que mantenés el poder adquisitivo”, dijo, criticando la situación económica actual.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se abren entre 10 y 15 locales al mes. Durán expresó que hay una demanda real por estos lugares, sobre todo en áreas con mucho tráfico. Además, Castillo mencionó que este fenómeno ha crecido, especialmente desde la llegada de Milei al gobierno.

Castillo también destacó que los productos importados aparecen en grandes cadenas de supermercados y que entre el 60% y 70% de los consumidores son jóvenes menores de 40 años, lo que indica un cambio en los hábitos de compra. FECOBA está trabajando en capacitar pequeñas empresas para mejorar su presencia en plataformas digitales y redes sociales.

En cuanto a la regulación, se señaló que los locales deben cumplir con normativas de salud. Castillo advirtió sobre los riesgos de algunos productos, como maquillajes que pueden contener sustancias dañinas.

Hay una realidad compleja aquí: mientras que muchos buscan productos asequibles, el poder adquisitivo ha disminuido para muchos argentinos. Las largas filas en Miniso reflejan un deseo de consumir a pesar de las dificultades económicas que enfrenta la clase media en el país. En este contexto, el crecimiento de estos bazares puede ser visto desde diferentes perspectivas.

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