Kicillof se posiciona para 2027 ante crisis peronista y Milei

El gobernador Axel Kicillof ha encontrado en la crisis del gobierno de Javier Milei una razón perfecta para moverse en múltiples frentes. Este miércoles, partió hacia Europa para participar de una cumbre progresista internacional, donde se reunirá con líderes de la región. Mientras tanto, el peronismo de Buenos Aires, que hace poco estaba en plena disputa interna, parece estar enviando señales de unidad. En la provincia, Kicillof ya lidera el Partido Justicialista (PJ) con su propio estilo. Todo esto sucede mientras su perfil como candidato presidencial gana fuerza.

Esta mañana, Kicillof salió rumbo a Europa acompañado por su ministro de Gobierno, Carlos Bianco. Por su parte, la ministra de Comunicación Pública, Jesica Rey, ya se encuentra en España, ultimando detalles para la presentación de su libro “De Smith a Keynes: siete lecciones de historia del pensamiento económico” en el prestigioso instituto cultural El Ateneo.

El objetivo principal de este viaje es la Global Progressive Mobilisation, que se llevará a cabo entre el viernes y el sábado en Barcelona. Este evento reunirá a referentes del progresismo mundial, incluyendo al presidente de Brasil, Lula Da Silva, la jefa de gobierno de México, Claudia Scheinbaum, y el presidente colombiano, Gustavo Petro. La invitación al gobernador bonaerense fue extendida personalmente por el presidente español, Pedro Sánchez.

La agenda de Kicillof es bastante ocupada. En Madrid, tiene programadas reuniones con CEOs de empresas españolas que tienen inversiones en Buenos Aires. También presentará su libro y firmará un acuerdo de cooperación institucional con la ministra de Trabajo española, Yolanda Díaz. Luego, se trasladará a Barcelona para reunirse con el alcalde Jaume Collboni y participar en paneles sobre multilateralismo y el nuevo orden mundial. Además, dará entrevistas a la Cadena SER y a Eldiario.es.

Durante una conferencia de prensa, Bianco enfatizó que el viaje tiene un doble objetivo: “Buscar fuentes de financiamiento alternativas para la provincia y reforzar las inversiones productivas en un contexto de alta inflación debido a los recortes continuos del gobierno nacional.” En el plano político, Kicillof se posiciona como una alternativa al modelo Milei-Trump, un perfil que le será útil de cara a 2027.

Este viaje a España se suma al que realizó en abril pasado a Tierra del Fuego, donde participó de la vigilia por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. Allí, se mostró junto al gobernador Gustavo Melella y al riojano Ricardo Quintela. Después de ese encuentro, Quintela no dudó en afirmar: “El mejor compañero hoy es Axel y lo quiero acompañar.”

Sin embargo, la interna peronista todavía sigue latente. Cristina Kirchner ha decidido enviar su propia delegación a Barcelona, encabezada por el senador Eduardo ‘Wado’ de Pedro, en una acción que deja claro que la unidad no es total. Aunque por ahora, la debilidad del gobierno de Milei actúa como un freno a los conflictos, las diferencias permanecen, solo que están en pausa.

Massa, los intendentes y la tregua

Mientras tanto, el peronismo de Buenos Aires parece haber encontrado en el deterioro del gobierno nacional el motivo perfecto para calmar las tensiones internas. Anteayer, Kicillof recibió en la Casa de Gobierno a Sergio Massa. Según fuentes cercanas, se reunen aproximadamente una vez al mes, manteniendo un canal de diálogo cuidadosamente cultivado, a pesar de las diferencias.

Esta apertura se reflejó en una movilización reciente que reunió a unos 150 jefes comunales de todo el país -peronistas, radicales y de agrupaciones vecinales- frente a la Casa Rosada y el Ministerio de Economía, donde presentaron un petitorio reclamando fondos al ministro Luis Caputo. La jornada, organizada por el ministro bonaerense de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, y el intendente de La Matanza Fernando Espinoza, culminó con Kicillof como el protagonista ante los alcaldes reunidos. Espinoza comentó: “Nunca tantos intendentes de todo el país vinieron a la Capital Federal a generar una protesta de esta envergadura.”

El PJ bonaerense, con Verónica Magario y Julio Alak como pilares

Dentro del justicialismo provincial, Kicillof ya está al mando del PJ tras llegar a un acuerdo con Máximo Kirchner, quien presidirá el Congreso partidario. Así, La Cámpora se asegura un lugar importante dentro de la nueva estructura.

Para gestionar la interna, Kicillof cuenta con dos figuras clave: la vicegobernadora Verónica Magario, que tendrá un “rol protagónico en el manejo político e institucional del partido,” y el intendente de La Plata, Julio Alak, quien se encargará de “la formación y recuperación del partido como espacio de contención.” Esto incluye reactivar espacios de debate político y reconectar con sectores que se alejaron en los últimos años.

Un objetivo que circula en el círculo cercano a Kicillof es “volver a traer a todos los que dejaron de participar.” Para ello, el kicillofismo pretende extender el PJ más allá del Conurbano y hacia los 135 distritos del interior, con Magario como principal vínculo territorial.

Los candidatos a gobernador: caminar sin pisarse

En otro tema, la pelea por la sucesión de Kicillof tiene sus propias reglas, aún sin presiones. Los dirigentes interesados en competir por la Gobernación han acordado no obstaculizarse entre sí. Cada uno se enfocará en su propio territorio y construirá su perfil. Con el tiempo, se definirá quién tiene más peso para ser el candidato o la candidata. Por ahora, Kicillof permite que todos avancen.

En el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), se mencionan nombres como Gabriel Katopodis, el ministro de Obras Públicas, y los intendentes Jorge Ferraresi (Avellaneda), Fernando Espinoza (La Matanza), Julio Alak (La Plata) y Andrés Watson (Florencio Varela).

Fuera del kicillofismo, también están activos Federico Achával (Pilar), Federico Otermín (Lomas de Zamora) y Gustavo Menéndez (Merlo), junto a la jefa comunal de Moreno, Mariel Fernández -del Movimiento Evita- y la diputada Mayra Mendoza. Desde el Frente Renovador, nombres como Sebastián Galmarini y el intendente de San Fernando, Juan Andriotti, aparecen como interesados, mientras Sergio Massa se mantiene como el articulador, sin descartar una tercera candidatura presidencial.

Por ahora, la discusión sobre posibles candidatos puede esperar. Mientras el gobierno de Milei sigue desgastándose, el peronismo bonaerense ha encontrado algo que faltaba hace tiempo: un enemigo común lo suficientemente grande como para poner en pausa sus internas.

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