Javier Milei se reúne con Yosef Chaim Ohana en Casa Rosada
El presidente Javier Milei tiene una jornada cargada este martes en la Casa Rosada. Su agenda incluye encuentros que tocan tanto la diplomacia internacional como temas relevantes para la comunidad judía.
El día arranca a las 10 de la mañana con una reunión muy especial: Yosef Ohana, un exintegrante de las Fuerzas de Defensa de Israel que estuvo secuestrado en la Franja de Gaza durante más de dos años, será recibido por el mandatario. Este gesto se interpreta como una clara señal de apoyo de Milei hacia Israel en un contexto de tensión continua en Medio Oriente.
Una hora después, el presidente estará presente en la ceremonia de presentación de cartas credenciales de nuevos embajadores ante la Argentina. Este tipo de encuentros son parte de la rutina protocolar de la presidencia, fundamental para mantener las relaciones diplomáticas.
Ya al mediodía, Milei tiene programada una reunión con los representantes de los Juegos Macabeos. Este evento deportivo internacional reúne a atletas judíos de distintos países y es uno de los encuentros más importantes para la colectividad judía en el mundo.
Homenaje al Rebe de Lubavitch
La agenda del presidente se completa con su participación en el “Tributo al Rebe de Lubavitch” que se llevó a cabo el lunes por la noche en el Palacio Libertad, recordando los 32 años de la muerte del rabino Menajem Mendel Schneerson.
Durante el homenaje, Milei destacó que los principios del capitalismo, en su opinión, están “escritos en los Diez Mandamientos”. Hace hincapié en la conexión entre la tradición judeocristiana y la libertad económica. Para él, la prosperidad surge de la cooperación voluntaria entre individuos, y no duda en criticar las intervenciones del Estado en la economía.
Entre los presentes, también estaban Yosef Chaim Ohana, que vivió la difícil experiencia de ser secuestrado en Gaza, su padre Avi Ohana, y el rabino Tzvi Grunblatt, director de Jabad Argentina. Además, acompañaron a Milei su secretaria general, Karina Milei, el canciller Pablo Quirno y el secretario de Cultura Leonardo Cifelli.
El presidente volvió a resaltar la importancia de los valores que, según él, fundamentan las sociedades occidentales modernas. Este discurso se ha convertido en una constante en sus intervenciones, tanto a nivel local como internacional.