Independiente empata con Newell’s en un tenso final
La Lepra y el Rojo empataron 1 a 1 en un partido vibrante en el estadio Marcelo Bielsa, que dejó a muchos emocionados y a otros un poco frustrados. Este encuentro, correspondiente a la segunda fecha de la Liga Profesional, estuvo marcado por un gol agónico de Newell’s que salvó el día y por varias interrupciones que generaron tensión en las tribunas.
Desde el inicio, fue un choque intenso que tuvo de todo. Gabriel Ávalos abrió el marcador para Independiente, que se mostró más efectivo en el primer tiempo y logró el 1 a 0 a los 33 minutos. Durante ese período, el Rojo jugó con tranquilidad, aprovechando las oportunidades y defendiendo el resultado de manera organizada. Pero, como suele ocurrir en el fútbol, el clima se tornó complicado por un incidente fuera del juego.
A los 40 minutos del primer tiempo, el partido se detuvo durante casi cinco minutos tras el lanzamiento de objetos desde la tribuna local hacia Ignacio Malcorra, un exjugador de Rosario Central. La tensión en el ambiente era palpable, especialmente cuando se silbó al jugador, lo que presagiaba un segundo tiempo cargado de roce.
Ya en el segundo tiempo, Newell’s salió decidido a cambiar el rumbo del partido. Introdujo a Walter Núñez y comenzó a presionar, generando varios tiros de esquina. Con cada jugada, la cancha se inclinaba hacia el área de Independiente, que se replegaba cada vez más.
Independiente trató de mantener su ventaja haciendo cambios, pero la situación se tornó cada vez más complicada. Tarzia, Pérez Curci, Marcone y Pussetto ingresaron en un intento por sostener el resultado, mientras que el juego se volvía más fraccionado y lleno de amonestaciones. Entre las tarjetas amarillas, Matías Cóccaro también recibió la suya, y las interrupciones seguían aumentando, con nuevos lanzamientos de objetos desde las gradas.
Cuando parecía que el Rojo se aseguraba los tres puntos, llegó el momento de Newell’s. A los 43 minutos del segundo tiempo, Michael Ryan Hoyos se encontró con una pelota en el área y no dudó en marcar el empate. El festejo de la hinchada rojinegra fue explosivo, transformando la angustia en alegría en un cierre lleno de nervios.