Gremio de neumáticos insiste en embargar a Fate por salarios impagos
La tensión en la fábrica de Fate está a flor de piel. La disputa entre la empresa y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) ha escalado. Recientemente, la compañía advirtió que, si la situación se prolonga, no podrá pagar las indemnizaciones a los 256 operarios que aún no han firmado su desvinculación. En respuesta, el sindicato ha formalizado un pedido de embargo y convocó a una marcha el 14 de abril en Plaza de Mayo.
Este pedido de embargo involucra a Javier Madanes Quintanilla, dueño de la empresa, y busca una suma de $5.200 millones. Esto surge a raíz de la presunta violación de la conciliación obligatoria y el incumplimiento en el pago de salarios correspondientes a febrero y marzo para los 920 trabajadores afectados por el cierre de la planta.
Para respaldar su postura, SUTNA presentó documentos que confirman que Fate se había comprometido a mantener la planta hasta junio. En un comunicado, el sindicato enfatizó: “Es falso que no hayamos cumplido con la conciliación obligatoria. Estamos listos para poner la fábrica a producir de inmediato”.
La situación ha llevado a los trabajadores a expresar su frustración y necesidad de reabrir la empresa. Varios representantes del SUTNA señalaron que el cierre y la falta de pagos han generado una gran desazón entre todas las familias involucradas.
Fate, por su parte, desestimó esta postura, alegando que ya no tienen el personal necesario, ya que cerca del 70% de los afectados por el cierre han sido desvinculados. También anticipó que apelará una decisión judicial que la obliga a seguir pagando salarios hasta mediados de año.
Desde el sindicato, la desconfianza hacia la gestión de Madanes Quintanilla es palpable. En sus comunicados, remarcan el desprecio que la empresa muestra hacia las familias trabajadoras y cuestionan la capacidad de la firma para manejar un bien tan esencial como la producción de neumáticos en el país.
En medio de esta crisis, Axel Kicillof, el gobernador de Buenos Aires, también ha comentado sobre el conflicto. Durante un discurso en la Universidad de Buenos Aires, hizo hincapié en que Fate es uno de los tantos casos de cierre que afectan a miles de trabajadores en la provincia. El SUTNA respondió a sus palabras, subrayando la gravedad de la situación y la necesidad de una convocatoria urgente a Kicillof para abordar el tema.
En resumen, la incertidumbre persiste para los trabajadores de Fate, quienes aguardan señales claras sobre el futuro de sus empleos y el rumbo de la fábrica. Sin duda, el desenlace de este conflicto será crucial no solo para los protagonistas directos, sino también para la industria en su conjunto en Argentina.